Una vez que una sexoservidora ha comenzado a verse como empresaria, debe de recordar también que, como tal, estará inmersa en un medio en donde existirán otras instancias comerciales, algunas que estarán en competencia directa, mientras que otras ofrecerán ventajas para tu negocio. En cuanto a la forma en que éstas otras tendrán relación con tu trabajo, podemos dividirlas en cuatro categorías.
- Competencia directa: Son aquellas que se dedican a lo mismo que tú, o a actividades lo suficientemente similares como para atraer a tu clientela.
- Competencia indirecta: Aquella que ofrece alternativas, o servicios que pueden hacer cambiar los hábitos de tus clientes de modo que dejen de buscar tu servicio.
- Empresas complementarias: Son aquellas que ofrecen servicios o productos que entran dentro del rango que manejas, pero sin que atraigan a tu clientela.
- Empresas tangenciales: Las que no están relacionadas con el mismo servicio que ofreces, pero que son del interés de tus clientes potenciales.
Aquí cabe aclarar que el término “empresa” es genérico, pues aquí se incluyen inversionistas o prestadores de servicios independientes, como tú. Posteriormente, iremos analizando a cada una de ellas, y como sacar partido de cada una de ellas.










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