Contratar una prostituta ¿Es para perdedores?

11 03 2014

1888617_667148669987545_1248205658_n
Una de las leyendas más usuales alrededor de los clientes de las prostitutas, es quienes recurren a ellas son perdedores, incapaces de conseguir una mujer por ellos mismos, y que pagar por sexo es la única forma en que pueden desahogarse. Esto no es del todo cierto, y si bien realmente existen casos de este tipo, son menos de lo que podríamos imaginar.

En la gran mayoría de los casos, quien acude a una prostituta es una persona que tiene una pareja estable, pero que por algún motivo está buscando algo nuevo. Ya sea el cumplir alguna fantasía que no puede realizar con ella – o que no se atreve a pedirle – o simplemente busca un momento de placer, sin tener que engañar a una mujer para llevársela a la cama.

En otros casos, pueden ser personas que pasaron por un rompimiento o un momento sin pareja, y desean sólo dejar salir la tensión sexual sin comprometerse aún. En general, puede tratarse de cualquier hombre, que simplemente necesita llenar una necesidad de su cuerpo, y encuentra una forma de hacerlo sin comprometerse.

Al final, no te limites por lo que la gente pueda pensar de ti, simplemente disfruta de lo que el momento te ofrezca, sin pensar en lo que la gente juzgará de ti.





Clientes insatisfechos

13 01 2014

Bad-Sex

Si bien en Agencia Ishtar buscamos crear una conciencia de compromiso y calidad en nuestras afiliadas, al final ellas siguen siendo trabajadoras independientes, por lo que es posible que no todas ellas adquieran la misma vocación de servicio. Por ello, es poco probable, pero posible, que alguna de nuestras chicas no sean lo que esperas ¿Qué es lo que puedes hacer?
Primero que nada, recuerda que son trabajadoras independientes, por lo que nosotros como agencia no podemos hacernos responsables de sus servicios. Sin embargo, dado que no podemos, por simple ética, anunciar a alguien que no cumple lo que ofrece, te pediríamos que nos hicieras llegar tu descontento. Nosotras escucharíamos la segunda versión, y si lo consideramos conveniente, retiraríamos su anuncio. Del mismo modo, podemos instarla a que se ponga en contacto contigo y lleguen a un arreglo, pero sólo como sugerencia, pues por nuestra misma postura no podemos obligarla, aunque eso puede ser motivo de retiro de publicidad.

Un punto importante de la agencia es que, así como hay clientes cuya molestia es justa y válida, muchos otros sólo buscan perjudicar a  chicas que hacen bien su trabajo, por lo que nos reservamos el derecho de retirar o no a la prostituta según evaluemos el caso. Por ésto mismo, cualquier reclamación que use palabras altisonantes u ofenda directamente a la implicada no será atendida. Si te limitas a narrarnos los hechos tal y como pasaron, y nos das elementos de juicio, será más fácil lograr algo en claro.





¿Cuándo no conviene que acudas a servicio?

16 10 2013

a1
Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, el acudir con una sexoservidora generalmente no involucra ningún problema, siempre y cuando se esté perfectamente consciente de lo que se está buscando. Sin embargo, como en todo, habrá ciertas ocasiones en que no es conveniente buscar un servicio de este tipo, más que nada por las características que tenga el cliente en ese momento, y que pueden hacer que un servicio, no importa que tan profesional sea la chica, resultará más perjudicial que benéfico. Los momentos en los que es mejor buscar otra salida son varios, pero aquí te presentaremos los más usuales.

  • Depresión crónica: Aquí hay que distinguir cuidadosamente entre un periodo depresivo, y una situación crónica. En una situación normal, un servicio con una buena sexoservidora puede levantárte el ánimo. Pero si tienes varios días en esa situación, puede resultar perjudicial. Lo mejor es acudir a un profesional por ayuda de inmediato.
  • Necesidad romántica: A veces, si tienes varios meses sin pareja se hace necesario un poco de sexo, y la visita a una prostituta te ayudará, o también si te sientes solo y buscas algo de compañía. Pero si lo que requieres es algo de cariño, lo mejor es no acudir, pues eso sólo aumentará la sensación.
  • Mientras estés molesto: Si tu pareja u otra mujer te hizo algo, lo mejor es no acudir con una prostituta, a menos que estés 100 % seguro que estás controlado. De otro modo, sólo estarás difiriendo tu enojo hacia otra mujer, y en un arranque, puedes lastimar física o emocionalmente a alguien que no tiene responsabilidad en el problema.
  • Si te sientes culpable: El acudir con una prostituta no es un motivo de culpa por sí mismo, pero si en ese momento no te sientes emocionalmente estable, la sensación se acumulará con aquella que originalmente llevabas.
  • Bajo los efectos del alcohol: Por obvias razones.
  • Si te sientes enfermo: Esto por dos motivos, pues el contacto directo con la chica hace que ciertos males, incluso un catarro, sea más fácil de contagiar. Por otro, te expones a empeorar durante el servicio, lo que implicaría graves problemas tanto para la chica como para ti.

Siguiendo estos puntos, y utilizando el sentido común, puedes estar seguro que disfrutarás el servicio que tomes al máximo.





Tratando de impresionar

14 08 2013

descarga

Para el varón, el acto sexual no es sólo una forma de obtener placer, sino que es ocasión de demostrar su masculinidad, ya sea haciendo gala de su cuerpo desnudo, su impresionante miembro viril, o su excelente desempeño como amante. El problema es que no todos los hombres pueden estar a la altura de las circunstancias, pero nada les impide el intentarlo.

el cliente promedio de una prostituta, suele pasar por alto el hecho de que está pagando por un servicio, y que por tanto, puede centrarse en disfrutarlo, haciendo a un lado todo lo demás. Claro está la cortesía y el respeto hacia la servidora seguirán siendo elementales, pero no es necesario quedar bien con ella pues, a fin de cuentas, está haciendo su trabajo. Claro está, no es sencillo hacer a un lado la presión social de siglos, e inconscientemente uno intentará demostrar que es un amante de primera, más sumado a la falsa apreciación que sólo los perdedores necesitan acudir a una prostituta.

Así que, cuando contrates un servicio, concéntrate sólo en pasarla bien, no te pongas a pensar si llegas al orgasmo muy pronto, si ella te encuentra atractivo, o si estás a la altura de sus expectativas. A fin de cuentas, estás pagando por ello, y estás en todo tu derecho en concentrarte sólo en ti.





El respeto al cliente

13 06 2013

smiling-positive-personality-young-male-project-manager-happy-e1361235940788
Una de las cosas por las que más hemos abogado dentro de esta agencia, es el respeto al oficio, y a las mujeres que lo ejercen. Pero obviamente, no se puede exigir lo que no se está dispuesto a dar, por lo que cada uno de los clientes es visto desde una perspectiva abierta y comprensiva. A diferencia de lo que pueden encontrar con otras sexoservidoras, nuestras afiliadas entienden las necesidades de cada hombre, lo ven como una persona y, en especial, nunca los juzgan.

De la misma forma en que ha la prostituta se le ha denigrado a lo largo de los años, los hombres que acuden a este tipo de servicios han sido también estigmatizados. La gama va desde llamarlos perdedores, que sólo pueden conseguir sexo pagando por él, hasta pervertidos que buscan a estas trabajadoras para realizar actos depravados, que no podrían hacer con ninguna otra mujer. Nosotras, por nuestra parte, sabemos que son varones comunes y corrientes, que buscan un desahogo sexual, y que viene a que se les proporcione. Al final, somos de la filosofía de que, si queremos que se nos trate de manera digna, debemos de empezar por hacerlo con aquellos con quienes laboramos. Así que sé bienvenido.





Sexoservidoras ¿Una o varias?

27 03 2013

choose

Dado que una prostituta está dando un servicio, y por ello es una relación básicamente de negocios, los celos y la exclusividad no tienen cabida. Sin embargo, si eres un cliente regular, siempre surgirá la duda sobre si eliges siempre a una de ellas, o tratas de probar a varias. Esto tiene sus ventajas y sus desventajas, y es conveniente que valores ambas.

De entrada, el tener una sexoservidora frecuente implica que ella conocerá tus gustos y particularidades, y no tendrás que explicar o solicitar algo en cada ocasión. Por otro lado, ese conocimiento es mutuo, así que tú vas a la segura, sabiendo que encontrarás un servicio de calidad y sin sorpresas desagradables.

Por otro lado, cuando intentas con varias sabes que no hay lugar para la monotonía. En cada ocasión es un nuevo descubrimiento, la posibilidad de encontrar diferentes estilos, apariencias y personalidades. Por otro lado, siempre existe el elemento sorpresa, que para muchos es ya una excitación por sí mismo.

Como puedes darte cuenta, tienes bastantes cosas que evaluar, dependiendo de exactamente que esperes encontrar al contratar a una prostituta. Lo ideal sería un término medio: Tener una regular, pero de cuando en cuando darte oportunidad de probar nuevas opciones.





Moderación

22 01 2013

empty-pockets

Uno de los grandes estigmas que la prostitución ha traído aparejado desde hace años, es que ha llevado a la ruina a muchos hombres, que han literalmente dilapidado su dinero en este servicio. Si bien hay algo de cierto en este planteamiento, lo cierto es que por un lado, se trataba de mujeres que buscaban explotar a los hombre hasta el máximo, mientras que por el otro, muchos de ellos no sabían realmente administrarse. Si bien actualmente, la ética de la prostitución ha cambiado, aún es posible que un hombre desperdicie su dinero en este tipo de servicios, pero actualmente, la mayor parte de la culpa será de él.

El sexoservicio es, como muchas otras actividades, algo superfluo, que puede bien prescindir de ello si la economía no lo permite. Sin embargo, si las posibilidades son las óptimas, no hay ninguna razón para no darse una pequeña escapada. El secreto está en hacer un recuento de nuestros gastos, cubriendo primero todo lo que es realmente indispensable, como alimentos, rentas, deuda, servicios y todo aquello que se de primera necesidad. Sólo entonces, se puede recurrir a una prostituta, y siempre cuidando que no signifique tampoco todo nuestro gasto.

Otra posibilidad, es el ahorro controlado. Si uno guarda una cantidad razonable cada semana, es posible darse un gusto cada tres meses con ese acumulado, siempre y cuando no le robe a tu presupuesto básico. Con un poco de organización, y bastante disciplina, es posible tener un satisfacción que no nos cause sufrimiento después. Como en todo, lo importante es usar el sentido común.





¿Cómo elegir a una sexoservidora?

6 11 2012


Una de las grandes ironías que tiene el sexoservicio es que, a pesar de ser un oficio como cualquier otro, la gente suele verlo como una situación especial, para bien o para mal, y con ello, tanto la prostituta como el cliente acaban complicándose la vida sin razón. De primera instancia, el varón que busca a este tipo de profesionales debe comenzar a verlo como lo que es, un servicio, y orientar su decisión en ese sentido.

Primero que nada, debes de pensar exactamente qué es lo que buscas, sin intentar racionalizarlo. Si quieres algo rápido y vigoroso, o alguna fantasía especial, plantéatelo así. El tener sexo en menos de cinco minutos es una pésima idea con una pareja, pero en estos casos, es totalmente válido.

Si te sientes a gusto con el servicio que te da una de ellas, disfrútalo y no te sientas obligado a probar otras. Y del mismo modo, si te interesa la variedad, puedes probarlo, siempre y cuando lo hagas con todos los cuidados. Mientras respetes a cada una de ellas como una prestadora de servicios, y encuentres lo que busques, casi todo está permitido.





¿Cuándo no elegir a una prostituta?

11 09 2012

Como ya hemos dicho, la prostitución es un servicio, lo que significa que el cliente tiene derecho a elegir lo que le resulte más atractivo, así como a elegir como va a gastar su dinero. Por ello, es conveniente que sepa que cuidados debe de tener al momento de contratar a una de estas trabajadoras, pues en el caso del sexoservicio, no sólo está en juego su dinero, sino su seguridad.

Si bien el sentido común ayuda bastante, es recomendable siempre evitar mujeres que:

  • Luzcan demacradas o con una delgadez exagerada.
  • Huelan a alcohol, alguna substancia química o cualquier aroma desagradable.
  • Desde el primer momento impongan condiciones o te traten de manera prepotente.
  • Hagan alguna llamada telefónica en secreto y ocultándose de ti cuando estás tratando con ellas.
  • Te ofrezcan bebidas, dulces o algún “estimulante”.
  • Muestren cicatrices frescas o señales de que han sido golpeadas.
  • Luzcan mucho más jóvenes de lo que dicen.
  • Traten de llevarte a algún lugar demasiado sospechoso o donde no puedas escapar.

Obvio, estas son recomendaciones generales pues un poco de sentido común te permitirá identificar a aquellas que luzcan sospechosas, o que simplemente no te ofrecerán el servicio que buscas. Recuerda que tu estás pagando, y por ello, puedes esperar un mínimo de calidad.





¿Cómo solicitar servicios especiales?

25 06 2012

Uno de los aspectos más curiosos del sexoservicio es que, si bien muchos clientes recurren a una prostituta para solicitar ciertas variaciones que no se atreven a comentar con sus parejas, se sienten incluso cohibidos de solicitarlos, por miedo a la opinión de ellas. En realidad, se trata de un temor hasta cierto punto natural, pero que puede afectar precisamente ese aspecto especial que estás buscando.

Una de las primeras cosas que debes de considerar, es que ellas son mujeres profesionales, y sujetas al secreto profesional. Una prostituta trata ese tipo de cuestiones a diario, y dado que está sujeta a secreto profesional, no va a juzgar tus gustos. Claro está, eso no significa que esté dispuesta a hacerlo todo, pero casi nunca te juzgará por ello.

Las únicas excepciones, y que son perfectamente justificables, es cuando pidas algo fuera de la ley, como solicitar una menor, uso de drogas o sadomasoquismo con lastimaduras reales. Es, sin embargo, más flexible cuando se trata de fantasías relacionadas. El que una mujer adulta se vista de colegiala y pretenda tener menos edad no es problema alguno, y puedes solicitarlo si lo deseas.

Así que cualquier petición, cualquiera que seas, es válida, siempre y cuando se haga de forma respetuosa, y le preguntes si está dispuesta a realizar. Y en caso de que ella se niegue de manera abierta, es una conducta de caballeros el respetar su decisión y no insistir. Recuerda, en el sexo nada es muy “ridículo”, “pervertido” o “loco”, sino que los límites nos los ponemos nosotros mismos.








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.