Sesiones de preparación para dominatrix

18 07 2014

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Si somos honestos, muchas personas se sienten interesados por acudir con una dominatrix, pero dado que muy poca gente sabe exactamente en què consiste un servicio, no son pocos los que se sienten inhibidos, y prefieren no arriesgarse por miedo a que haya más de lo que esperan, y que pudiera ser demasiado violento. Para ello, se puede aplicar la llamada sesión introductoria, que al mismo tiempo que te permite acercar más clientes a tu servicio, al tiempo que ganas un poco más de dinero.

Básicamente, una sesión introductoria es un sexoservicio normal, pero en donde además del coito, le proporcionas a tu cliente una visión general de que es el servicio dominatrix, cuales son los límites, e incluso ofrecerle una pequeña muestra, sin llegar al juego completo. De esa forma, el posible cliente se dará cuenta de que eres una mujer que no estás impulsada por ningún odio, y que no habrá nada extremo en el mismo. Incluso si el cliente no se interesara, es tu oportunidad de demostrarle tus talentos, e incluso si no consiguieras convencerlo del servicio de dominatrix, podría seguir solicitando el normal. Es una opción sencilla, amigable para el cliente y en donde tú sales ganando de una u otra forma.





Dominatrix y papeles extras

13 05 2014

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Generalmente una dominatrix es, por sí misma, una figura de autoridad, que impone todo el miedo y respeto que el cliente busca para esta situación en particular. Pero para aquellas que busquen explotar las posibilidades del perfil, y ofrecerle al cliente algo más, pueden encontrar otras opciones que pueden resultar muy interesantes.

De una forma básica, la dominatrix ofrece una fantasía en la que el hombre es dominado por una mujer, que demuestra tener todo el control posible. Si nos ponemos a analizar, existen muchas situaciones en las que eso puede darse naturalmente, desde una mujer policía, una jefa, una secuestradora, incluso una situación tan disparatada como una supervillana. Sól0 tendrías que aplicar los mismos principios que en un servicio normal de dominatrix, pero con un cambio de vestuario – que puede hacer que resulte incluso más económico que el habitual – y quizá cambiar un poco los diálogos, de modo que se ajusten a la situación.

Una de las ventajas de esta forma de juego, es que tienes acceso a ciertas formas de dominio que no podrías usar en una situación normal. Por ejemplo, ninguna dominatrix puede amenazar a alguien con despedirlo de la empresa, pero si estás representando a una jefa, esa frase adquiere un valor extra.

Un poco de imaginación puede mejorar tu servicio notablemente, y hacerte crecer como prestadora de servicios.





Símbolos de poder

3 03 2014

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Paere importante del perfil de la dominatrix es el sugerir una idea de poder y dominio, que es posible proyectarlo sin problemas con el lenguaje corporal, como ya hemos visto. Sin embargo, existen varias herramientas para reforzar esa imagen, y que te pueden ser muy útiles a la hora de proyectar esa actitud.

Ante todo, la dominatrix representa una cierta autoridad, y cualquier elemento que la refuerce será excelente. El uso del látigo no es casualidad, sino que desde siempre se les ha relacionado con esclavistas y capataces. Pero por otro lado, otros símbolos no tan físicos pueden obrar maravillas. Los uniformes militares, incluso elementos tan sencillos como un quepí o una cuartelera, pueden ser impresionantes. Del mismo modo, una tonfa o una placa de policía pueden ser elementos muy fuertes, pero hay que cuidar que sigan siendo símbolos, y no se conviertan en un disfraz.

Existen otros elementos que se encuentran más profundamente en el subconsciente, que que pueden ser a veces más efectivos. Una regla o un cinturón despertarán en muchos hombres una sensación de miedo infantil, que tú puedes aprovechar.

Sólo recuerda, no exageres demasiado. Ciertos símbolos como los garrotes de policía deben ser sólo eso, y nunca usarlos para realmente agredir. Los clientes te buscan para experimentar una emoción extrema, no para ser torturados.





La salud mental en la dominatrix

20 12 2013

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Contra lo que pudiese parecer, una dominatrix dbe de ser alguien emocionalmente muy centrada, pues su trabajo requiere que maneje una serie de emociones realmente extremas, y que pueden ser peligrosas si no se saben controlar. Por ello, debemos de romper uno de los mitos que están demasiado extendidos al hablar de esta categoría, y es que las mismas son mujeres resentidas con el género masculino.

De entrada, debemos de recordar que la dominatrix está sólo representando un papel, en el que pretende ser el ama del cliente. Como ya heos mencionado, se pretende humillar y causar daño, no hacerlo realmente. El cliente confía en este punto, por lo que pone su confianza en la trabajadora, y cuando se es lo suficientemente profesional, se corresponde a esa confianza. Al final, debemos de considerar que cualquier mujer que tenga algún conflicto emocional contra el sexo masculino fácilmente puede perder el control, y dañar a la persona a quien le da el servicio. Si realmente tienes algo en contra de los varones, y piensas que en este trabajo podrás cobrar venganza por cualquier situación – real o percibida – que te hayan hecho, es mejor que sepas que éste no es el lugar, y que posiblemente una terapia sea lo más adecuado para ti. Pero si eres lo suficientemente profesional para manejarlo de una manera sana, eres bienvenida al oficio.





La dominatrix y el sexo

14 10 2013

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Una de las características más curiosas de la dominatrix es que, a pesar de ser una de las categorías con mayor carga sexual, es la que menos tiene que llegar al coito completo. De hecho, en la gran mayoría de los casos, el contacto físico con el cliente se limita al mínimo. Sin embargo, eso no significa que no se pueda llegar al mismo, aunque dependerá de lo que el cliente esté buscando.

Generalmente, la rutina de la dominatrix es dejar que el cliente la vea, a veces sólo en la ropa de caracter, o con diversos niveles de desnudez, incluso hasta tocándote, mientras que él tendrá prohibido acercarse, e incluso no podrá tocarse hasta que tú no le des permiso. Pero en algunos casos, es posible que se realice el coito completo, pero en ese caso, tú seguirás teniendo el control total: No te penetrará hasta que autorices, y las posiciones y el ritmo quedarán supeditadas a lo que tú le mandes. Obviamente, eso se debe de negociar antes de comenzar la sesión, pues es parte del servicio de este tipo de profesional que, una vez iniciado, no se hará ningún cambio, no importa cuanto ruegue el cliente.

Así que antes de entrar en papel, habla con el cliente, e infórmale en que consiste una sesión básica. En este perfil, es el único caso en el que llegar a la cópula llevará un sobreprecio, pero como siempre, la idea es que sea razonable. Tú tienes que abusar de él sólo mientras estén en papel, no antes o después.





El sadismo y la dominatrix

6 08 2013

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Una de las mayores ironías dentro del trabajo de la dominatrix es que, aunque es un estereotipo asociado a las prácticas de sado-masoquismo, en realidad debe de haber un marcado respeto por el cliente, y nunca hacerle daño en lo posible. Como muchos otros de los perfiles que se trabajan aquí, se trata de cumplir las fantasías del cliente, pero sin llegar demasiado lejos.

De hecho, una gran parte de las comunidades sado-masoquistas reales tienen una serie de reglas y pautas de seguridad, muchas de las cuales ya hemos mencionado en entradas anteriores. Básicamente, tú función será hacer que la situación parezca lo más posible a ésta, pero sin llegar al final. Como hemos visto ya anteriormente, cuentas con una gran cantidad de recursos treatrales para generar precisamente ese ambiente sin ninguna dificultad. Si tu deseo es realmente lastimar a alguien, de entrada tenemos que decirte que estás en el lugar equivocado, y obviamente, te arriesgas tanto tú como a tus clientes.

Así que ten siempre éso en mente, y te aseguramos que tu cliente no sólo estará encantado, sino que volverá por másl algo que nunca pasaría si lo llegas a lastimar realmente.





Vuelta a la dominatrix

30 05 2013

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Como ya habíamos mencionado en otras ocasiones, la dominatrix, es una categoría aparte dentro del sexoservicio, pues sus funciones son muy específicas. Básicamente, se trata de una persona cuyo trabajo es humillar a otra, jugando con su auto-estima y poniéndolo en el más absoluto ridículo. Pero curiosamente, esta mujer debe de hacerlo con un absoluto respeto al valor de su cliente, entendiendo que todo es un montaje, y que por más irónico que parezca, debe de hacerse de modo que el mismo debe sentirse satisfecho, y recibir un buen trato.

Por ello, no cualquier persona puede dedicarse a este perfil, pues requiere estar especialmente centrada, ya que en esa postura es fácil caer en la tentación de abusar del poder, y llegar más allá de los límites. Es una postura difícil, pero si piensas que puedes con el paquete, será especialmente satisfactoria, por el simple hecho de saber que puedes con un reto de tales dimensiones.

 





Dominatrix como escort promedio

18 03 2013

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Ya en varias ocasiones hemos mencionado como, teniendo una gran variedad de servicios diferente, aumentará de forma notable tu número de clientes. Sin embargo, el caso de la dominatrix Las cosas pueden tener un cierto grado de dificultad. Esto se debe a que, dentro de este perfil, es necesario proyectar una imagen de autoridad e inaccesibilidad muy marcada, y si en alguna ocasión el mismo cliente decide contratarte para un servicio normal, el cambio puede ser algo violento, y quizá no pueda identificarte como alguien accesible, o en la siguiente sesión de dominatrix ya no te sienta tan amenazante. Es algo difícil, pero perfectamente posible de manejar.

Como ya dijimos antes, la mejor forma de lograrlo es crear una identidad diferente y bien definida de cada uno de tus perfiles. Siendo dominatrix, tu nombre debe de proyectar autoridad, y el vestuario obviamente logrará reforzarlo. Detalles como el llevar el cabello recogido en uno, y soltártelo en el otro, y usar nombres diferentes, será más que suficiente como para marcar tu identidad.

Es posible también marcar las diferencias desde un principio, ya sea no atendiendo a los mismos clientes con diferentes identidades, o ser dominatrix de tiempo completo, Pero ésto, si bien te dará una imagen más clara e identificable, disminuirá tu posible número de clientes.  Quedará en ti evaluar que es lo que realmente esperar conseguir, y cual opción es la más conveniente para tu negocio.





Golpear a un hombre

8 01 2013

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Ya hemos mencionado en ocasiones anteriores que, cuando actúas como dominatrix, la violencia y la agresión deben de ser simbólicas, y no hay necesidad de golpear nunca a tu cliente. Sin embargo, es un hecho de que habrá quienes te lo pidan, y parte de tu obligación es darles lo que piden, aunque también tienes la responsabilidad de velar por su seguridad. Estos dos extremos son perfectamente compatibles, aunque debemos de saber como.

En cuanto al golpe simbólico, las mujeres han usado la bofetada desde tiempos ancestrales, y sabemos que es usualmente más una forma de humillación que la intención de hacer un daño real. Esta es una opción, siempre y cuando se mantenga dentro de ese rango, y no se use demasiado fuerte. Uno de estos golpes, dado con fuerza suficiente, puede fracturar una mandíbula, así que trata de mantenerlo al nivel mínimo necesario.

Las nalgas son básicamente tejido graso, y con menos terminaciones nerviosas que otros puntos, por lo que es posible golpear un poco más fuerte en esa zona, aún así, debes de tener cuidado, y medir tu fuerza. Lo que nunca debes de hacer es golpear testículos, genitales, ojos, cabeza, garganta o pecho, pues incluso un impacto débil puede causar un daño sumamente grave. Es mejor mantener esas zonas fuera, como simple medida de seguridad.

Recuerda usar el valor simbólico, y si acompañas cada golpe con una palabra fuerte, un insulto, o una muestra de dominio, incluso un grado leve puede ser muy impactante. De esa forma, puedes mantener el contacto físico a un nivel manejable, y sin dañar a tu cliente. En este caso, como en toda la práctica relacionada a este perfil, las palabras de seguridad son muy importantes, y en este caso en particular deben de ser respetadas con mucho más rigor que en otros casos. Recuerda que sólo interpretas un papel, y llevar las cosas demasiado lejos puede meterte en un verdadero problema.





La paradoja de la dominatrix

29 10 2012

Uno de los principales problemas que debes de enfrentar siendo dominatrix, es el tener que moverte entre dos extremos que serían, al parecer, irreconciliables. Tus clientes te pagan por humillarlos e insultarlos de todas las forma posibles, pero al mismo tiempo, debes de respetarlos y darles el trato y el servicio que se merecen. A pesar de lo contradictorio que parece, es perfectamente posible combinarlo, siempre y cuando conozcas los secretos de esta profesión.

De entrada, debes de tener bien claro que, a pesar de todo lo que parezca, tú eres una actriz, y estarás representando un papel. Por ello, antes de comenzar, deberás de hablar con él, en términos amables y respetuosos, estableciendo cuales serán tus límites y niveles. Durante ese primer estadío, se muy profesional, no levantes la voz ni muestres la más mínima prepotencia. Es bueno es establezcas una señal, o indicativo de que la sesión ha comenzado. Pueden ser cuestiones simbólicas, pero claras. Puede ser apagar una lámpara, o ponerte alguna prenda determinada, de modo que el cliente sepa que estás ya en carácter. Del mismo modo, si él usa las palabras de seguridad, rompe de inmediato el papel, y vuelve a ser la persona amable y profesional. De ese modo, le das al cliente la confianza de que podrá negociar contigo, y no será sometido a ningún abuso que él no busque.

Si sabes encontrar ese término medio, de modo que logres darle a tus clientes esa confianza tan necesaria, puedes estar segura de que volverán contigo más pronto de lo que imaginas.