¿Qué hacer cuando no tienes una respuesta?

11 08 2014

Picture 429

Un error que cometen mucho las mujeres que eligen el perfil de samaritana, es el pensar que su labor es ofrecerle al cliente alguna solución para sea cual fuere el problema que el cliente le comparta. Por ello, cuando se llegan a encontrar en una situación que no comprenden, pueden sentirse completamente confundidas. En realidad, no tienen que preocuparse por ello, pues lo ideal es no tenerla.

Si analizamos con calma, cuando nosotros estamos en una situación especialmente tensa, lo que buscamos antes de una solución, es alguien que nos escuche, y que de alguna manera nos permite recuperar la calma.  A pesar de lo desesperado que esté una persona, sabe perfectamente que una prostituta no tendrá la solución de lo que le aqueja. Lo que estará buscando, son palabras de aliento, alguien que lo escuche, un hombro en el cual llorar. Así que lo único que necesitas ofrecer, es precisamente esas palabras de aliento. El todo va a salir bien, a pesar de lo socorrido que está, y que muchas veces suena imposible, es más que suficiente para muchas personas. En ciertos casos, es válido que le recomiendes ver a un profesional, en el caso que pienses que la situación es grave, o quizá compartirle tus experiencias, pero nada más. Realmente, no es necesario otra cosa.

Recuerda que, al final, tú solamente estás ofreciendo un plus al sexoservicio, y así como es poco profesional no estar preparada para dar tus servicios, es también incorrecto tratar de hacer más de lo que tu propio perfil alcanza.





Distancia emocional

4 06 2014

depresion
Cuando tomas el perfil de samaritana, uno de tus grandes problemas el que estarás expuesta a los problemas de una gran cantidad de personas, y si bien algunos de éstos son fáciles de aasimilar, otros más pueden ser muy complejos y profundos, que pueden llegar a afectarte, ya sea porque desarrolles una empatía con el cliente, o porque sean demasiado fuertes para tu propia sensibilidad. En tales casos, es muy posible que acabes resintiéndolos tanto o más que los que te buscan. Para esos casos, es cuando se debe de aplicar la llamada distancia emocional.

Recibe este nombre una barrera que se crea desde el primer momento que estableces contacto con tu cliente, y que se mantiene durante todo el tiempo que permanezcan juntos. Básicamente, tienes que ver tanto al individuo, como las situaciones que te comparta, como algo completamente ajeno a ti. Debes de hacerte a la idea de que tú eres una profesional, y que tienes que mantenerte ajena. En muchos casos, la personalidad de trabajo ayuda, si puedes marcar que quien está allí, y quien está interactuando con el cliente, es tu identidad de sexoservidora, no tú.

Esto puede ser un poco difícil, pero con un poco de práctica, acabarás lográndolo. De hecho, si bien para la samaritana es vital, es conveniente que toda sexoservidora logre crear esta barrera, para no involucrar sentimientos.





¿Es la samaritana realmente una ayuda?

26 03 2014

 

Young woman with a doubtful look

Cualquiera que maneje el perfil de samaritana durante un cierto tiempo, eventualmente comenzará a preguntarse si su trabajo realmente le hace algún bien a sus clientes. Obviamente, no existe una respuesta única, pues existen tantas situaciones como clientes hay. Sin embargo, es posible obtener una cierta generalización en base a las experiencias generales, y dar cuando menos una tendencia en este sentido.

Básicamente, tus clientes se dividirán entre aquellos que enfrentan una crisis pasajera, y los que experimentan una situación más grave. Entre los primeros, el simple hecho de tener a alguien que los escuche, y que no piense juzgarlos, es ya una ventaja, y en la gran mayoría de los casos, el simple hecho de hablar les permite aclarar sus ideas, y encontrar una salida. Para esas situaciones, lo que puedas hacer es indudablemente útil.

En los casos en que la situación es más complicada, el hecho de ser escuchados les va a permitir sentirse mejor durante unos instantes, pero el problema de raíz seguirá existiendo. Pero recuerda que tú no eres psicóloga, y tampoco puedes obligar a alguien a buscar ayuda profesional. Al final, eso es algo que sólo la misma persona podrá decidir, y mientras tanto, tu trabajo le ayudará para mantener un cierto equilibrio.

En resumen, en muchos casos no eres una solución, pero tampoco haces daño, y puedes ser un alivio en lo que el individuo encuentra algo definitivo. Al final de cuentas, debes de darte cuenta que ese es tu trabajo, y debes de hacer lo mejor que puedas para cumplirlo.





Evitando la dependencia

15 01 2014

1526872_642915442410868_1000374914_n
Cuando tomas el perfil de samaritana, usualmente te encuentras con gente cuya vida tiene multitud de problemas, aunque la gran mayoría de ellos sólo están pasando por un bache, y buscan a alguien que los pueda escuchar. Pero por otro lado, existen algunos que tienen severos problemas de auto-estima, y que lo único que buscan es atraer la lástima. Para una persona de este tipo, tu presencia será una bendición, pero por otro lado, si bien en los primeros momentos pueden ser una mina de oro, pues estará buscándote con frecuencia, al final puede ser más la molestia que lo que vale.

Si te contrata con frecuencia, si bien resulta algo monótono, puede ser una buena entrada de dinero, y vale la pena la paciencia. Pero si comienza a llamarte para contarte sus problemas, o te busca para que acudas a citas en horas inverosímiles, o te presiona para que lo atiendas, lo mejor es ponerle un alto de manera definitiva. Recuérdale que ésto es tu trabajo, y que a menos que se ajuste a las reglas, no le permitirás que te llame de nuevo. Es posible que llegue a hablar de suicidio, o que lo insinúe, pero recuerda que quien lo dice, es porque no está dispuesto a hacerlo. Está tratando de manipularte, y lo mejor es que no caigas.

Recuerda que, en todo tipo de servicio, tu dignidad, seguridad y tranquilidad deben de también considerarse, y aunque parezca exagerado, en casos como éste tu salud mental está en juego.





Lenguaje corporal para la samaritana

5 11 2013

iStock_000007443554XSmall
Cuando manejas la categoría de samaritana, una de las cosas más importantes es el conseguir una relación empática con tu cliente, y eso significa saber darle los mensajes adecuados. Y en muchas ocasiones, puedes indicar más con tu propio cuerpo que con tus palabras, por lo que en esta ocasión abordaremos un poco la cuestión corporal de la comunicación con tu cliente.

Primero que nada, debes de lucir cómoda y relajada, para que quede claro que no te molesta escucharlo. Tus manos deben de descansar en la mesa o, en caso de no haberla, en tus rodillas, pero de modo casual. No importa como las muevas, siempre deben de estar a la vista de él, y siempre abiertas. Evita tocar una con otra de forma insistente, o frotar o manipular algún objeto.

La vista siempre debe de ir a sus ojos, volteando a ver sus manos de cuando en cuando, en especial si las mueve, pero sólo de forma breve. Nunca mires a nada alrededor, ni por un segundo, y mantén la boca sólo ligeramente cerrada, sin apretar.

El gesto de tomarse la barbilla o la muñeca, y frotarla ligeramente, es una señal de interés, pero debe de evitarse. Generalmente, éso indica una atención académica, o curiosidad, no tanto algo de tipo emocional. La gente puede sentirse cohibida si se siente un material de estudio.

Recuerda, si tu cliente se siente cómodo y tranquilo contigo, es un hecho que lo tendrás de vuelta antes de lo que te imaginas.





Clientes dramáticos

28 08 2013

worried_man Cuando una persona tiene problemas, es muy usual que se vea preocupado o tenso. Sin embargo, existen personas que reaccionan de manera exagerada, o hacen problemáticas situaciones muy sencillas. En ese caso, cualquier sexoservidora que labore como samaritana seguramente tendrá un reto importante, pero que no será tan difícil como parecería.

Cualquiera que haya tratado con ese tipo de personas en la vida real, sabe que son simplemente insoportables, y es muy común que no encuentren a nadie que esté dispuesto a escuchar sus problemas. Eso se debe a, que de forma consciente o inconsciente, lo que buscan en realidad es atención, y para muchos de ellos la lástima puede ser una forma de cubrir esa necesidad de afecto.

Al final de cuentas, este tipo de persona busca un servicio, y tú puedes dárselo. De la misma forma que con otras conductas, tú no estás ahí para juzgar, sino para dar un servicio. Escúchalo todo lo que sea necesario, pero trata de no aconsejarlo – en realidad no buscan soluciones, como dijimos – sino sólo déjalo hablar. No eres una psicóloga, eso debe de tenerlo claro, y por más que acudir contigo sea sólo una solución a corto plazo, no está en ti esa decisión. Haz acopio de paciencia, y déjalo hablar de todo lo que quiera. De hecho, una mirada de lástima o un pobre de ti será mucho más recomendable, y te garantizará que volverá a buscarte, lo que es, al fin de cuentas, lo que tú requieres.





Vuelta a la samaritana

21 06 2013

979312-max590x354

Una de las cosas que se llegan a descubrir como sexoservidora, es que son muchos los hombres que lo que realmente buscan es alguien con quien desahogarse, que los escuche y no los juzgue. Es dentro de esa lógica que se crea el perfil de la samaritana, mujeres cuya principal función es ofrecerle al cliente un hombro donde llorar, alguien que puede escucharlo sin interrumpir y, sobre todo, sin importarle que ten débil o culpable se muestre. Todos sabemos que en el sexo suele uno dejar salir muchas cosas, y es cuando se puede ser más vulnerable. Por ello, el saber que se puede acudir con alguien con quien no se tenga que pretender, y realmente se pueda gozar, y dejar salir no sólo las tensiones físicas, sino las emocionales, es muy atractivo para muchos hombres. Si tú crees que este tipo de categoría es lo que buscas, tan sólo mira un poco lo que hemos tratado en nuestro blog, y descubrirás que hay mucho que tú puedes dar.