Remarcando los límites

2 09 2014

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Uno de los riesgos principales que enfrenta quien elige el perfil de sumisa, es que no faltarán aquellos que crean que el rol que estás jugando es tu verdadera personalidad, y más de uno tratará de pasarse de listo. En ese caso, como en muchas otras cosas, lo mejor es solucionar el problema antes de que se presente.

Cuando estés negociando de primera instancia la sesión con el cliente, tienes que ser muy firme, clara y no dejarte intimidar. De ese modo, dejarás en claro que tú no eres fácil de dominar. Si quieres ser más clara, dirígete a la chica sumisa en tercera persona, y con otro nombre, pero dejamdo claro que eres tú.

Al momento de iniciar la sesión, pídele al cliente unos segundos para “entrar en personaje”. Haz unos ejercicios de respiración aunque no los necesites, y cambia tu lenguaje corporal y tono de voz completamente. De ese modo, no sólo dejas en claro que es una actuación, sino que la chica dominante puede volver en cualquier momento.

Ésto quizá podrá sonar muy exagerado, pero cuando se trata de tu seguirdad, ninguna precaución está de más.





Collares

26 06 2014

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La categoría de sumisa tiene realmente pocos elementos de vestuario que realmente las identifiquen, pero hay una que es increíblemente clara en su mensaje, y que es el collar. Pocas prendas dejan ver las expectativas que puede esperar el cliente, y curiosamente, es una de las más seguras.

Los collares de este tipo son muy fáciles de encontrar en tiendas de moda dark o punk, y no sólo son muy económicos, sino bastante atractivos. La gran mayoría de ellos se pueden utilizar por sí solos, y son realmente útiles praa proyectar sumisión y humillación. Si quieres complementarlo, en esas mismas tiendas puedes encontrar correas u otros aditamentos que lo harán ver somo aditamentos de esclavitud.

Dado que lo importante es la imagen, puedes llevar la correa en tus manos en todo momento, lo que lo hace muy seguro. Si quieres que tu cliente la sujete, utiliza una cadena de fantasía, lo más frágil posible, o sujeta la correa con un nudo de estambre, de modo que sea muy fácil zafarte si algo va mal, y que no pueda utilizarse como arma incluso si te liberas.

Un simple collar será un plus enorme, y son muy económicos. Te garantizamos que es una inversión que se paga sola.





Humillación verbal

21 04 2014

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Uno de los aspectos más delicados del perfil de sumisa, y al que pocas veces se le da importancia, es a la humillación verbal. Son muchos los hombres que tienen cientos de frustraciones dirigidas a una mujer, y que no pueden liberar por multitud de motivos. Esos clientes son los que te contraten para no hacer otra cosa que insultarte y gritarte, pero sin ponerte una mano encima. Para muchas personas, ésto podría sonar como una parte “fácil” del trabajo, pero no todas las personas podrían estar preparadas para ello, así que hay que tener en cuenta algunos puntos.

Como ya hemos mencionado antes, gran parte del sexoservicio requiere una parte de actuación, por lo que es perfectamente posible recibir un fárrago de insultos sin pestañear, aunque claro, deberás de reaccionar de acuerdo a lo que el cliente te haya pedido. Pero en ciertos momentos, en especial si eres emocionalmente sensible, será imposible no sentir todo ello como personal, y resultará insoportable. En estos casos, es un poco más complicado el usar palabras de seguridad, pues no muchos clientes sentirán que se han pasado de la raya, más si especificaron que eso era lo que buscaban.

Así que la recomendación es, desde un principio, si no puedes separar la parte personal del trabajo, evita este tipo de servicio, pues a la larga serán muy desgastantes. Es válido, sin embargo, especificar un par de palabras que no quieras que el cliente utilice, por ser especialmente sensibles para ti, siempre y cuando la lista no sea demasiado larga.

De hecho, si te resulta difícil hacer este tipo de separación, quizá la prostitución no sea lo tuyo.





La mascota

7 02 2014

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El juego de la mascota es uno de los más buscados dentro del perfil de la sumisa, y aunque es uno de los más cotizados, es también uno de los más difíciles, por toda la carga emocional que conlleva. Es éste, tú debes de comportarte básicamente como un animal, moviéndote a cuatro patas y, en general, siendo tan sumisa y dócil como una mascota.

Básicamente, es un juego como cualquier otro, pero es uno que se presta especialmente a abusos, y en donde el cliente está más propenso a caer en la tentación. Por ello, es necesario que antes de cualquier cosa, dejes en claro los límites, y por ningún motivo le permitas ponerte una correa, por más que sea lo usual en este tipo de prácticas. Manten la atención en el cliente, y estate preparada para cualquier acción que te parezca violenta.

Pero que esa atención tampoco te haga descuidar tu papel: trata de lucir dócil, con una mirada lángida y agradecida, y realmente compórtate hacia él con el cariño animal. Como parte de los acuerdos, pregúntale que mascota vas a representar, pues recuerda que una gata será más libre y desafiante que el perro, aunque ambos sabrán mantener su lugar.

Como dijimos, es una categoría muy cotizada y que, por ello, se paga bien, aunque será conveniente andarte con cuidado.





Acuerdos preliminares

28 11 2013

Cuando se proporciona un servicio sexual promedio, ambas partes suelen tener una idea más o menos clara de que se incluye y que no, y en caso de que surge algún otro interés, las negociaciones suelen ser rápidas y precisas. Sin embargo, cuando estás en el perfil de sumisa, es necesario una mayor exactitud en los términos, para evitar posteriormente situaciones desagradables.

De primera instancia, conviene una plática cuidadosa antes de entrar en papel, en donde le digas que es lo que aceptarás como válido y que no, cuales serían las palabras de seguridad, y que medidas tomarás en caso de que no se cumplan. Este último punto es básico, de modo que si, en algún momento, tú tuvieras que simplemente levantarte y dejar el lugar, no haya discusiones. Es conveniente, por ello, aclarar la cuestión del pago, y acordar si habrá o no reembolso en caso de tener que parar toda la sesión.

Aquí es conveniente recordar que, como dijimos, es una negociación. Si tú comienzas simplemente a lanzar una lista de limitaciones y acciones prohibidas, el cliente seguramente acabará desmotivado, más si pensamos que viene buscando cumplir fantasías de dominación. Sé agradable y abierta a propuestas, de modo que los dos puedan llegar a un acuerdo que resulte satisfactorio para ambas partes. Y algo muy importante, y es que el tiempo de negociación no debe de incluirse dentro del que uses para la relación sexual.





Violación fingida

20 09 2013

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Si bien esta práctica puede ser solicitada a cualquier sexoservidora, es más probable que se le pida a alguien que lleve el perfil de sumisa, por ser el tipo más acorde para ello. Como toda actuación, teóricamente no tiene ningún problema, y no implica en ningún momento que tu cliente sea un violador auténtico. De hecho, quienes buscan fingir un asalto sexual es porque usualmente no tienen intención de de llevarlo a la práctica, pero como en todo, es necesario tener ciertas precauciones.

De primera instancia, desde el momento en que tú estás accediendo, técnicamente no es una violación, por lo que todo debe de ir bien. Pero desafortunadamente, es posible que de pronto los ímpetus nos ganen, y puedan llegar a lastimarte realmente por no medir sus fuerzas. Y dado que parte de la actuación es el gritar Déjame, me lastimas, y frases por el estilo, para el cliente puede ser difícil saber cuando se ha pasado de la raya.

Para esos casos, la palabra clave es extremadamente necesaria, mucho más que en otros casos. Pónganse de acuerdo desde antes sobre cual va a ser, y pon en claro que cuando se use, todo se detiene. Por tu parte, debes de cooperar un poco con la actuación, con ropa quizá fácil de quitar, o incluso “dejando” que te desnude. Entre forcejeo y forcejeo, puedes despojarte de alguna prenda “accidentalmente”, y así evitar lastimaduras por el entusiasmo.

Asegúrate que tus gritos o forcejeos no sean demasiado fuertes, pues la gente afuera puede no saber que están jugando, y reaccionar de manera equivocada. Lo mejor a veces es el papel de la niña asustada, musitando los ruegos y no atreviéndose a gritar, que es mucho más discreto.

Y por último, mantente preparada para todo: Si después de decir la palabra de seguridad, él no se detiene, tú frena la actuación de inmediato y defiéndete. Si bien, como dijimos, es muy poco probable que eso pase, siempre habrá alguna excepción a la regla, por lo que conviene estar siempre alerta. Hasta donde sea posible, trata de nunca realizar esta modalidad con un cliente al que no conozcas cuando menos de dos sesiones anteriores, pues eso te dará un cierto margen de seguridad que resultará valiosísimo.





Vuelta a la sumisa

15 07 2013

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En estas últimas fechas, los varones están adaptándose a una época totalmente diferente, en la que las mujeres están dándose cuenta de su lugar dentro de la sociedad, y están exigiendo que éste les sea respetado. Si bien ésto es perfecto, para algunos hombres significó la pérdida de uno de los grandes aspectos de la sexualidad, que es la sensación de dominio. Aunque se le sigue asociando con el machismo,no todos los hombres que buscan ejercer el control, o someter a una mujer, caen en esta categoría.

Para esta situación, se creó la categoría de la sumisa, en donde el varón puede tomar una postura dominante, en la que la mujer está sujeta a sus deseos y, en especial, lo trata con una enorme deferencia. Por otro lado, al ser una situación controlada, en donde realmente no existe daño hacia ninguno de los dos, pero dándole al hombre la impresión de una situación de dominio absoluto. Para ser una buena sumisa, requieres, paradójicamente, de mucha seguridad, capacidad de actuación, y sobre todo, ser muy empática con tus clientes. Si reúnes todas estas características, y sientes que puedes llenar este perfil, sólo revisa los tips que te ofrecemos en este blog, y estarás abriendo las puertas a un excelente negocio.

 





Sumisión y lenguaje

8 05 2013

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Como sabemos, el lenguaje es una herramienta increíblemente poderosa, y su uso correcto puede cambiar de manera radical el cariz de una situación. Al momento de t0mar el papel de sumisa, debes de estar consciente que la elección de tus palabras, el tono de tu voz, e incluso las inflexiones que le des, puede ser la diferencia entre una escena creíble y un servicio mediocre.

Primero que nada, una vez que entres en papel, dirígete a tu cliente únicamente de usted, tratando de no mirarlo a los ojos de manera sostenida. Sostenle la mirada unos segundos, y luego bájala tímidamente. Es siempre bueno usar un honorífico como Si señor, o si maestro, aunque lo mejor es ponerse de acuerdo antes de iniciar, y mantenerlo consistente.

La parte quizá más difícil, y que requiere más práctica, es el poder hablar en una voz baja y lenta, pero al mismo tiempo, que sea audible. Tienes que aprender a controlar el volumen y el tiempo del mismo. Algo importante es no interrumpir a tu cliente, y hablarle sólo si te pregunta. Si tienes que tomar la iniciativa, hazlo de forma tímida, con frases como ¿Me permite decirle algo?. Eso generará el ambiente deseado.

Recuerda, son detalles pequeños y, al parecer, insignificantes. Pero en este oficio, todo detalle cuenta.

 





Falsos amarres

22 02 2013

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Para muchos de tus clientes, de nada servirá el contratar a una sumisa si no pueden cuando menos mantenerla sujeta durante el sexo. Pero por otro lado, por más que confíes en un cliente, no es inteligente el quedar totalmente indefensa. Para ello, existe la posibilidad de usar algunos trucos con los que, si bien estarás atada, podrás liberarte sin problemas en caso de que las cosas anden mal.

Es curioso, pero ciertos materiales como el hilo o el estambre, si bien pueden ser fáciles de romper con un sol otirón, pueden ser tremendamente resistentes si se les aplica incluso un par de vueltas. Si piensas usarlos, sólo permite que el cliente les dé una sola de ellas, pero asegúrate que sean fáciles de romper. Lo mejor es que utilices el tuyo propio, y que lo hayas probado en tu casa antes de trabajar.

Otro truco interesante son las cadenas para bisutería, que son muy fáciles de romper de un tirón, son baratas, y lucen muy espectaculares. Puedes hacer unas “esposas” con una de ellas, atando dos pulseras gruesas con una de éstas. El uso de una pieza más resistente las hará lucir como irrompibles, pero te darán toda la seguridad que necesitas.

Como podemos ver, es posible cumplir las fantasías de tu cliente, y al mismo tiempo estar segura. Sólo requieres un poco de creatividad.





Amarre de tripie

13 12 2012

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El llamado amarre de tripie, como su nombre lo indica, es utilizado para elaborar trípodes y otras construcciones que puedan sostenerse por sí mismas, y es muy usado en campismo por su versatilidad. Básicamente, se trata de un amarre redondo realizado en tres troncos, pero sin apretar con la misma fuerza, de modo que pueda girar sobre sí mismo, con lo que queda ahorcado y fijo. Para cuestiones de atados sexuales, se utiliza para atar dos miembros, ya sea las manos o las piernas, a un tercer objeto, de modo que los tres queden firmes. Aunque en este caso, el conjunto no gira completamente sobre sí mismo, sino que a lo más describe un ángulo de 90°, se le debe de apretar de manera realmente leve, de modo que cuando los miembros giren, la presión no vaya a ser excesiva.

Lo ideal en este caso es poner dos dedos de lado, junto al miembro, y retirarlos una vez que este terminado, de modo que deje un espacio libre al girar. De esa forma, le darás más seguridad a la persona.

Si bien esta técnica es necesaria si manejas el perfil de sumisa, asegúrate de tomar todas las precauciones posibles, pues no nos cansaremos de recordarte los riesgos inherentes a ser atada, por más que creas conocer a tu cliente.