Origen del término furcia

22 07 2014

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Los orígenes de muchas palabras pueden resultar muy extrañas, más que nada por darse en épocas muy diferentes a las nuestras. Una furcia, desde hace años, es un término que describe a una prostituta, o a una mujer muy abierta y con iniciativa sexual. Si bien la explicación que les daremos aquí no está probada, es una de las más factibles.

Durante el Porfiriato, las clases altas recibieron una fuerte influencia de Francia, en especial en la moda y el lenguaje. Entre lo que llegó a nuestro país estaba un color que los franceses llamaban fucsia, que era un rosa más encendido. Para las mujeres conservadoras de la época, que veían el rosa como lo más femenino, el nuevo color les recultaba muy agresivo, por lo que lo evitaban. Sólo aquelas más audaces y desinhibidas, que obviamente no eran muy bien vistas por las más recatadas. A partir de ahí, se les comenzó a llamar mujeres fucsia.

Las clases populares, no acostumbradas al francés, comenzaron a oir el término, pero al no estar familiarizados con la pronunciación, las comenzaron a llamar furcias, y el término quedó en el habla normal.

Esta etimología no es 100 % segura, pero es un hecho que suena terriblemente lógica, en especial si recordamos como era la sociedad porfiriana.





Origen de la palabra proxeneta

15 05 2014

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Para bien o para mal, el padrote o proxeneta ha formado parte de la imagen de la prostituta, e incluso la misma palabra nos indica que tan antigua es. Si bien parte de nuestro objetivo como agencia es el hacer desaparecer esta parte de la profesión, lo cierto es que el conocimiento de su origen como palabra servirá para aumentar nuestra cultura general, algo que nunca está de más.

La misma viene del griego pro, que significa adelante, o que apoya a, y xenos, que significa extranjero. Existen básicamente dos versiones del significado. De acuerdo a uno, los extranjeros no solían conocer las ciudades, por lo que cuando requerían encontrar prostitutas, contrataban a alguien para que los guiara a esas zonas.  De acuerdo a otras segundas, muchas de las prostitutas venían de otros lugares de Grecia, por lo que estas personas se reunían en plazas públicas, para encontrar extranjeras y contratarlas. Al final, las dos versiones tienen un punto en común: se trataba de individuos que lucraban de una u otra manera con el trabajo de las chicas, algo que a fin de cuentas no dejaba de ser explotación.





Origen del término buscona

5 03 2014

cortes
En varias ocasiones hemos podido apreciar como la selección de ciertas palabras no sólo nos dan una idea de como se veia a la prostitución en ciertas épocas, sino incluso a la mujer en general. La palabra buscona se ha usado en el idioma español prácticamente desde la Edad Media, y si bien ya no es tan frecuente como antaño, aún se le sigue utilizando, y resulta una etimología muy interesante.

Durante el periodo medieval, surgió el llamado amor cortés, en el que el hombre debía de cortejar, agradar y buscar a la mujer durante bastante tiempo, y ella debía de ser distante con él, hasta que su insistencia fuera suficiente como para demostrar su interés. Dentro de esa lógica, una mujer podía provocar encuentros, lanzar indirectas, generar interés, pero nunca ser ella quien buscara al hombre.

Las prostitutas, al tener una visión más “profesional”, podían acercarse a los hombres, insinuarse, proponer y ser mucho más abiertas. Ello implicaba que, cualquier mujer que “buscara” no era digna de algo serio, por lo que el término se volvió usual.

Y si bien las cosas han cambiado mucho, el término está aún muy en boga.





Origen del término huila

18 12 2013

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El ser humano tiene un enorme ingenio, y muchas veces puede encontrar similitudes entre las cosas más disparatadas, lo que ha provocado varias curiosidades de nuestro idioma, entre ellas el término huila, con lo que se designa en el Norte del país a las prostitutas, aunque el uso se ha extendido a prácticamente todo el territorio.

La huila o huilota (Zenaida macroura) es un ave propia de toda América, aunque en México se le encuentra con más frecuencia en los estados del norte. Emparentada muy cercanamente con las palomas, es muy apreciada por su carne, y si bien es una especie propia de bosques y praderas, se ha adaptado muy fácilmente al ambiente urbano, al igual que su pariente más cercano, que es la paloma.

Estas aves tienden a reunirse en los parques y plazas públicas, pues además de que ahí encuentran árboles para hacer sus nidos, son atraídas por la costumbre de algunas personas de arrojarles migajas. Del mismo modo, en algunas ciudades, las prostitutas trabajan en esos mismos lugares, caminando de un lado a otro, y alejándose rápidamente al momento de pasar alguna patrulla. La gente de estas zonas no tardó en encontrar la similitud, y comenzó a llamarles de ese modo. De hecho, se cuenta que uno de los eufemismos más usuales cuando alguien quería buscar los servicios de una de estas chicas, es que Iba a darle de comer a las huilotas.

Durante muchos años, el término fue exclusivo de la parte norte, pero con la fuerte migración que ha habido en los últimos años, el término ha llegado a todas partes. Tan es así, que mucha gente utiliza la palabra sin haber visto nunca a una huilota real, y que seguramente se sorpronderá si le llegan a ofrecer el comerse una para algún banquete.





Origen de la palabra prostituta

1 11 2013

prostitute
Si bien la prostitución ha existido desde prácticamente el inicio de la civilización, el nombre es de aparición relativamente reciente, más exactamente de los tiempos del Imperio Romano. Y curiosamente, la palabra como tal nada tiene que ver con la actividad sexual, aunque está muy relacionada con lo que tienen que hacer para conseguir clientes.

En aquellos años, las mujeres prácticamente no tenían motivos para permanecer en la vía pública, pues ninguna de las de más alto rango debía trabajar, y las pocas labores femeninas como cocineras, niñeras, criadas o lavanderas las realizaban dentro de lugares cerrados, por lo que una mujer fuera de su casa siempre estaba en movimiento, dirigiéndose a algún lugar específico.

Por ello, las prostitutas solían ser fácilmente identificables por su hábito de permanecer en las plazas y sitios públicos sin ir a ningún lado, sólo exhibiéndose. Por ello, eran conocidas como prostiturae, palabra formada del prefijo pro, que significa delante de, y statuo, que se traduce como estar, o permanecer. De ese modo, prostituta simplemente significa La que se mantiene a la vista, o La que se deja ver. Dado que era el único motivo por el que una mujer podía necesitar hacerlo, la palabra se convirtió en sinónimo de la que comerciaba sexualmente, término que se conserva hasta nuestros días.





Origen del término fulana

2 08 2013

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Esta es una de las palabras más flexibles dentro de las acepciones sobre la prostitución, pues si bien puede usarse para describir este oficio – usualmente de una forma abiertamente despectiva – es también aplicada en la conversación habitual, y si bien tiene a veces un peso peyorativo, no lo es tanto como en el primer caso.

Fulano y fulana vienen del árabe fulamn, que se traduciría como “cualquier persona”. la palabra se agregó al español durante la ocupación musulmana en la Península, adaptándose al idioma con exactamente el mismo significado. Tras de que los mismos fueran expulsados, las clases sociales del Medioevo se fueron readaptando al estilo de vida anterior, entre ellas también el peso que el nombre y el apellido tenían dentro de la estructura de la misma.

En aquel entonces, si bien las prostitutas tenían nombres para identificarse, la vergüenza de muchos de sus clientes al acudir con ellas hacía que se distanciaran lo más posible de las mismas, por lo que el término fulana se convirtió en habitual al referirse a ellas, lo que se conservó hasta la fecha.

El término es poco usado, cuando menos no tanto como los otros, pero es lo suficientemente frecuente como para que, en su momento, cualquier persona sepa de que “oficio” están hablando.





Origen del término escort

3 06 2013

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De todos los términos relacionados con el sexoservicio, quizá este es de los que tienen un origen más inusual, pues la palabra tiene una base totalmente opuesta. Escort es una palabra del inglés, que literalmente se traduce como escolta. Para los oficiales de cierto nivel, gobernantes, y algunos símbolos importantes, se buscaba no sólo gente que pudiera proporcionar una seguridad adecuada, sino que luciera bien no sólo para el personaje u objeto a vigilar, sino que hablara bien del mismo cuerpo militar. Por ello, muchos ejércitos o cuerpos de seguridad tenían los “uniformes de escolta”, que eran mucho más vistosos que el original.

Si bien no hay una versión comprobada, se dice que el nombre se originó de un viejo militar inglés ya retirado, que solía contratar mujeres sumamente atractivas para acompañarlo a las reuniones y eventos, debido a que él ya era viudo. El hombre era lo suficientemente cínico para aceptar que sus acompañantes eran pagadas, y por su transfondo militar, las llamaba “escoltas” – o “escorts” – por lo que el nombre permaneción.

Como dijimos, ésta última parte es una versión del origen, pero lo cierto es que las escoltas militares, y las escorts, tienen el mismo origen, por lo que esta anécdota no suena tan descabellada.