Sexo y discapacidad

14 08 2014

discapacidad
Todos sabemos que el deseo sexual existen en todos los seres humanos, y es válido que se busque satisfacerlo, sin importar las condiciones. Para las personas con discapacidad, ésto puede ser especialmente difícil, por lo que no será extraño que muchos de ellos recurran a prostitutas. Esto nos va a obligar a ser mucho más sensibles al momento de atenderlos, pues si bien por un lado no debemos de hacer diferenciación, por el otro cambiar un poco la situación.

Si bien algunas discapacidades pueden evitar la erección, o eliminar la sensibilidad en los genitales, puedes suponer que quien busca tus servicios si cuenta con esa posibilidad. Lo mejor es dejarse guiar, pues ellos conocerán las mejores posiciones o formas de realizar el acto que les sean prácticas. Trata hasta donde sea posible de que él se valga por sí mismo, pues es importante para su autoestima, pero trata de ayudarle cuando te lo pida, o que sea evidente que no podrá hacerlo solo.

Un problema especial lo constituyen los amputados, que pueden ser un poco desagradables para alguien que no esté acostumbrado. Evita el mostrar rechazo o molestia, y dale el mejor trato posible. Recuerda que, al final, es una situación que ellos no pueden evitar.

Recuerda que la solidaridad es algo muy importante, y es en circunstancias como ésta en que resulta más necesaria.





¿Es la samaritana realmente una ayuda?

26 03 2014

 

Young woman with a doubtful look

Cualquiera que maneje el perfil de samaritana durante un cierto tiempo, eventualmente comenzará a preguntarse si su trabajo realmente le hace algún bien a sus clientes. Obviamente, no existe una respuesta única, pues existen tantas situaciones como clientes hay. Sin embargo, es posible obtener una cierta generalización en base a las experiencias generales, y dar cuando menos una tendencia en este sentido.

Básicamente, tus clientes se dividirán entre aquellos que enfrentan una crisis pasajera, y los que experimentan una situación más grave. Entre los primeros, el simple hecho de tener a alguien que los escuche, y que no piense juzgarlos, es ya una ventaja, y en la gran mayoría de los casos, el simple hecho de hablar les permite aclarar sus ideas, y encontrar una salida. Para esas situaciones, lo que puedas hacer es indudablemente útil.

En los casos en que la situación es más complicada, el hecho de ser escuchados les va a permitir sentirse mejor durante unos instantes, pero el problema de raíz seguirá existiendo. Pero recuerda que tú no eres psicóloga, y tampoco puedes obligar a alguien a buscar ayuda profesional. Al final, eso es algo que sólo la misma persona podrá decidir, y mientras tanto, tu trabajo le ayudará para mantener un cierto equilibrio.

En resumen, en muchos casos no eres una solución, pero tampoco haces daño, y puedes ser un alivio en lo que el individuo encuentra algo definitivo. Al final de cuentas, debes de darte cuenta que ese es tu trabajo, y debes de hacer lo mejor que puedas para cumplirlo.





Cubriendo otros trabajos

31 05 2013

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Ya en ocasiones anteriores mencionamos como una de las ventajas de tener una red de intercambio entre sexoservidoras, es la porsibilidad de apoyarse mutuamente cuando un compromiso, o tus propios límites, no te permiten atender a un cliente. Sin embargo, en el caso en que alguna de tus compañeras te solicite esta ayuda, debes de tener muy claro lo que implica, ser abierta y, en especial, ética.

Si tu compañera te llama por tener otro compromiso u otra circunstancia, pregúntale todo lo que consideres válido: los gustos del cliente, sus puntos débiles, lo que le disgusta, de que debes de cuidarte, y todo lo que necesites para tener un panorama completo. Cuando lo veas, infórmale del motivo por el que su servidora habitual no se presentará, y ponte a sus servicios. Recuerda que parte del trabajo conjunto radica en la confianza, por lo que hablar mal de tu compañera, o el tratar de robarte al cliente, es impensable. Recuerda que, si bien puedes ganar un servicio más, perderás mucho si tu fama se da a conocer.

Si la cuestión se da por un servicio o perfil que tú manejes, y tu compañera no, lo mejor es que ella le de tu forma de contactarte al cliente, y te arregles con él directamente. De la misma forma, los mismos principios de ética se aplican en este caso: Lo que no quieras que te hagan, no lo hagas tú.





El riesgo de involucrarte

12 04 2013

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Generalmente, si una mujer elige el perfil de samaritana, es porque tiene una cierta capacidad empática, lo que le facilita entender con profundidad los problemas de una persona. Sin embargo, esta misma habilidad, que es su mayor ventaja en el trabajo, puede ser su más grande problema, ya que corre el riesgo de involucrarse demasiado con un cliente. Si bien es un riesgo inherente en el sexoservicio, este tipo de mujeres en particular son las que corren más el riesgo, por lo que tienen que estar preparadas para ello.

Primero que nada, tienes que estar consciente de que tú eres una profesional, y que por l otanto, debes de marcar desde un principio una distancia entre el cliente y tú. Obviamente, sabemos que es mucho más fácil decirlo que hacerlo, y más cuando uno de ellos comienza a volverse regular. Sin embargo, debes de mentalizarte para que, incluso antes del momento de en que acudas a la primera cita, recordar que tú tienes tus propios problemas y emociones, y que al convivir con otras personas en un plan emocional, tendrás que verlo siempre desde una perspectiva lejana, entendiendo y manteniendo contacto con la persona, pero al mismo tiempo evitando que tu propia individualidad se vea comprometida.

Una de las grandes ventajas que tienes, y que una psicóloga no podrá utilizar, es tu segunda identidad: De esa forma, puedes poner una barrera entre tu cliente y tú, pues marcas de una manera más clara donde está tu vida cotidiana y tu trabajo. De esa manera,  será un poco más difícil que te involucres demasiado.

Pero, como en todo, siempre existirá el riesgo de que acabes estando demasiado cercana a algún cliente, y en ese caso, por más difícil que te parezca, tendrás que hablar con él, e indicarle que deberá de buscar a otra. Hazle notar que es por su propio bien, pues al final una relación de este tipo acabará lastimándolo. De hecho, lo mejor es que desde la primera sesión le adviertas de esa distancia, y de que en caso de que la misma se rompa, el servicio terminará. Es algo duro, pero así aseguras la salud emocional tanto tuya como de tu cliente.





Revistas porno

29 01 2013

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De primera instancia, parecería que no hay mucho lugar para una revista porno en la prostitución, en especial porque, de acuerdo a lo que uno suele imaginar, este tipo de publicaciones son para que el varón se desahogue cuando no tiene a la mano como hacerlo, y la sexoservidora le está dando precisamente ese servicio. Sin embargo, para una trabajadora inteligente, pueden ser una forma de mejorar su servicio de una manera considerable.

De entrada, recordemos que una revista es el reflejo de muchas de las fantasías masculinas, por lo que una lectura cuidados a cualquiera de ellas, te servirá para darte una buena idea de lo que tus clientes buscan, y de esa manera saber que les puedes ofrecer. Del mismo modo, puede servirte para inspirarte nuevas ideas, elegir un vestuario, o incluso conocer el lenguaje que un hombre desea oír mientras tiene sexo.

Por otro lado, si llevas una entre tus cosas, puede ser una excelente herramienta para relajar a un cliente tímido o demasiado nervioso. Si miras la revista a su lado, y haces observaciones sucias mientras ves las imágenes, le darás la idea de una mujer sexual y desinhibida, que es lo que están buscando en ese momento. No pasará mucho tiempo antes de que puedan dejar la revista de lado.

Para una buena prostituta, todo puede ser una forma para que su servicio mejore, que es al final tu principal objetivo.





Cooperación mutua

20 12 2012

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Usualmente, la idea que se tiene de las prostitutas es de mujeres solitarias, que si bien son fuertemente independientes, son desconfiadas y ariscas. En algunos casos, se les imagina como parte de un grupo dirigido por un proxeneta, por lo que entre ellas son extremadamente protectoras, pero de carácter débil. En realidad, las sexoservidoras son como cualquier otra mujer, con la misma capacidad de socializar, y por lo tanto, con la misma posibilidad de  formar grupos fuertes.

Es un hecho que existen muchos colectivos o grupos de activistas que buscan mejorar las condiciones de las trabajadoras, pero no es la única opción. Un grupo bien organizado puede ser también el de varias compañeras que puedan apoyarse en citas, recibir recados, vigilar donde están cada una de ellas… En resumen, haciendo un trabajo conjunto. Obviamente, primero es necesario vencer un poco la pena habitual, pero es mucho más sencillo si consideramos que estando frente a alguien con nuestro mismo oficio, y que nos puede entender mejor que otras. Más adelante, aquí mismo tendremos programas para formación de grupos de apoyo, pero eso no significa que tú no puedas ir iniciando algo por tu cuenta. Al final, el objetivo de la Agencia Ishtar es la formación de prostitutas proactivas y con iniciativa.





Terapia de emergencia

13 09 2012


Después de un tiempo de estar trabajando como samaritana, es muy probable que muchos de tus clientes desarrollen un vínculo muy fuerte contigo, y te vean como un apoyo. Por tanto, no dudes que en algún momento, cuando enfrenten una crisis fuerte, pueden llamarte para buscar alivio. Si desde los primeros momentos del servicio, les especificaste que ésto es para ti un trabajo, será una excelente oportunidad para ti, pero debes de manejarlo con cuidado.

En el momento en que llames, pregúntale brevemente que le ocurrió, y evalúa la situación. Tras de que te diga, ofrécele que, si se siente muy mal, pueden “tener una sesión” o “una cita” en ese momento, si tu tiempo te lo permite. Nunca digas “vamos a vernos”, pues aunque parezca poco importante, de las primeras formas le das a entender que lo verás de forma profesional. Obvio, si piensas citarlo en un café o un parque, lo ideal es que le cobres menos que una sesión de sexo.

En estos casos, se aplican los mismos principios que en otros casos: establece contacto corporal, quizá un abrazo fuerte o tomarlo de las manos, y déjalo desahogarse sin decir nada. Después, escúchalo, tal y como hemos dicho antes, sin interrumpir. Si le tienes suficiente confianza, en esos casos puedes darle crédito, pero siempre termina la cita con un No te preocupes, me puedes pagar  X día. Esto puede sonar muy cruel, pero al final es tu trabajo, y no es malo que lo trates como tal.

Claro está, estos deben ser casos excepcionales. Si un cliente te busca para ser tu paño de lágrimas, se aplica una lógica distinta, que veremos en otra ocasión.