El hombre viudo

10 09 2014

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Uno de los tipos de clientes que más cuidado necesita al momento de atender, es quizá el hombre viudo, pues si bien es indudable que la falta de una pareja lo hace un candidato perfecto para el servicio, lo cierto es que su situación emocional es mucho más complicada, y tendremos que abordarla de forma ciudadosa.

Un hombre que lleve ya mucho tiempo de haber enviudado, no será muy diferente de otros, pues el tiempo le habrá permitido asimilar un poco la situación, pero si la tragedia es reciente, es muy probable que las cosas se vuelvan algo complicadas. El principal problema que tendrás que afrontar es la sensación de culpa, pues muchos de ellos pueden interpretar tu servicio como una muestra de infidelidad. Los cambios bruscos de humor, en especial ataques de melancolía, pueden llegar a presentarse, por lo que es mejor estar preparada para cualquier eventualidad. Es posible en un momento dado llevarlo al sexo poco a poco, siendo más tierna que sensual, pero también debes de ser comprensiva, y no presionar demasiado. Claro está, el cliente debe de estar consciente de que pagó por tu tiempo, pero si no llegaron al sexo completo, el retornarle un 15 % de su inversión será bastante justo. Recuerda que, en cuanto logre asimilar la pérdida, podrías tener ahí un cliente realmente muy fiel.





Agendar una nueva cita

20 08 2014

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Uno de los objetivos principales de una prostituta, y en general de cualquier prestador de servicios, es que el cliente regrese. Si nuestra atención fue buena, y él encontró lo que buscaba, eso está casi asegurado, pero como todo buen mercadólogo sabe, el reforzar esta situación siempre ayuda bastante.

Tras de la relación sexual – o entre éstas, si tomó un servicio extendido – pregúntale que le pareció, y como parte de una charla casual, trata de averiguar cuales son sus gustos sexuales, y ofrécele la posibilidad de explorarlos posteriormente, siempre y cuando esté dentro de tu abanico de posibilidades. No seas demasiado insistente ni presiones, pues eso puede ahuyentarlo, pero trata de ofrecerle diferentes opciones, tratando de hacerlas lucir atractivas. Si manejas otras categorías, coméntaselo, e incluso puedes darle una breve explicación en caso de que no conozca de alguna de ellas.

Un punto que debes de tener muy en cuenta, es que debes de hacerte sentir interesante, pero sin lucir desesperada. Sé casual en tu oferta, y no la repotas más de dos veces. En caso de que no puedas concretar nada, déjale tu tarjeta o alguna otra forma de reforzar la comunicación, de forma que te tenga presente.

Recuerda que el saber ofrecer tus servicios es importante, y el elegir el mejor momento para ello es vital.





Sesiones de preparación para dominatrix

18 07 2014

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Si somos honestos, muchas personas se sienten interesados por acudir con una dominatrix, pero dado que muy poca gente sabe exactamente en què consiste un servicio, no son pocos los que se sienten inhibidos, y prefieren no arriesgarse por miedo a que haya más de lo que esperan, y que pudiera ser demasiado violento. Para ello, se puede aplicar la llamada sesión introductoria, que al mismo tiempo que te permite acercar más clientes a tu servicio, al tiempo que ganas un poco más de dinero.

Básicamente, una sesión introductoria es un sexoservicio normal, pero en donde además del coito, le proporcionas a tu cliente una visión general de que es el servicio dominatrix, cuales son los límites, e incluso ofrecerle una pequeña muestra, sin llegar al juego completo. De esa forma, el posible cliente se dará cuenta de que eres una mujer que no estás impulsada por ningún odio, y que no habrá nada extremo en el mismo. Incluso si el cliente no se interesara, es tu oportunidad de demostrarle tus talentos, e incluso si no consiguieras convencerlo del servicio de dominatrix, podría seguir solicitando el normal. Es una opción sencilla, amigable para el cliente y en donde tú sales ganando de una u otra forma.





Los buenos modales de un cliente

2 06 2014

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Si bien la sexoservidora, como toda prestadora de servicios, tiene la obligación de darle al cliente un trato amable y servicial, lo cierto es que se espera siempre que las cosas sean recíprocas. Si bien en teoría la prostituta es la que debe de mantener su actitud a pesar de la postura que pueda tener el cliente, también son seres humanos, y un trato amable hará que su trabajo resulte más fácil.

Si bien un hombre que es prepotente lo será en todos los niveles, la mala fama que tiene el sexoservicio hace que muchos se sientan con más derecho a ello en este caso, lo cual no es así. Recuerda que tus modales son un reflejo de tu educación, y dice mucho del tipo de persona que eres, por lo que ser atento con una persona, y en especial si te está prestando un servicio que tú requieres, es una muestra de una gran calidad humana, algo que desafortunadamente se está perdiendo.

Incluso haciendo a un lado la cuestión de pura urbanidad, recuerda que si te vuelves cliente frecuente de alguna sexoservidora, un buen trato se verá reflejado en una mejor atención, que al final es lo que tú esperas. Así que incluso como inversión, los buenos modales convienen.





Seguridad en ti misma

20 05 2014

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Una mujer segura y asertiva, suele ser un arma de doble filo, pues para los varones seguros de su masculinidad, suele ser un atractivo enorme. Sin embargo, para aquellos demasiado inseguros, es objeto de intimidación, y pueden ser suficiente como para hacer que se aleje. Como siempre, es necesario que la sexoservidora sepa interpretar las mensajes que le proporciona el cliente, para proporcionarle exactamente lo que busca.

De entrada, el lenguaje corporal es muy importante. Un hombre intimidado no te mirará a los ojos, e incluso se cubrirá o retrocederá cuando te acerques. En ese caso, lo mejor es que tomes una actitud más relajada, y le preguntes a él que quiere que hagas. Busca ser accesible y complaciente, para que realmente se sienta a gusto.

Si por el contrario, se muestra abierto y receptivo a tus avances, no te limites, y deja que las cosas pasen de forma más natural. Incluso, muéstrate un poco más proactiva, de modo que él siente cierta complicidad.

Un punto importante que debes recordar es que ser complaciente no significa ser sumisa, pues eso ya es una categoría específica. No te rebajes, sólo sé más amigable.





Masturbación como espectáculo

12 05 2014

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Entre varias de las cosas que disfruta ver un hombre para excitarse, es una mujer que se masturba. Esta actividad tiene sin duda un gran atractivo para el varón, y cualquier sexoservidora debe saber como sacarle partido.

De entrada, el tocarte es un estímulo importante para tu cliente, pues crea la impresión que que compartes su deseo. Cada vez que por cualquier motivo él deje de tocarte, ya sea para ponerse el condón, quitarse alguna prenda o algo similar, tócate la entrepierna mientras lo miras. Esto puede ser en cualquier momento, incluso mientras estás vestida. Verás cómo eso será más que suficiente como para estimularlo bastante.

Otra opción muy lucrativa es que, por un costo extra, ofezcas el espectáculo completo. Más de un hombre pagará con gusto, mientras el precio no sea demasiado alto, para ver a una mujer estimulándose hasta el orgasmo. Incluso puedes ofrecerlo como un valor agregado para ciertos servicios que realmente valgan la pena, o hacer algún tipo de paquete. De hecho, te sorprenderás de ver cuantos hombres pagan sólo por ver una mujer masturbarse mientras ellos observan, y hacen otro tanto.

Recuerda, todo lo que sirva para mejorar tu servicio debe de ser tomado en cuenta, así que no lo dejes pasar.





Sensación de pertenencia

30 04 2014

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Uno de los elementos que definen realmente a la prostitución, es el sexo sin compromiso: Fuera de la cuestión monetaria, no existe ningún lazo entre el cliente y la trabajadora, por lo que no debe de haber culpas o celos de ningún tipo, o cuando menos no debería de haberlos. Sin embargo, en algunos casos es posible perder la distancia, y caer en situaciones emocionalmente molestas, que debemos de aprender a manejar.

En algunos caso, es posible que tengamos un cliente regular, y por el que no sintamos realmente ningún lazo emocional más que el amistoso. Pero si nos enteramos que visitó a otra prostituta, es muy posible que sintamos algo parecido a los celos. La gran mayoría suele asimilar el sentimiento, dándose cuenta que, mientras esté pagando por ello, está en todo su derecho, y que no podemos reclamar. Sin embargo, se da el caso de algunas que reclaman con una vehemencia que opacaría a muchas esposas.

Ciertamente, el sexo es una actividad que promueve la cercanía, y una convivencia con algo tan cercano, generalmente crea una sensación de vínculo. Sin embargo, recordemos que se trata de una relación laboral, y que el reclamar sería como si el dueño de un restaurante le increpara a un cliente ir a otro establecimiento. Recuerda que, a final de cuentas, tu profesión te lleva a tener sexo con varios hombres, y que si esta misma situación no te permite darle al cliente esa exclusividad, no puedes tampoco exigirla.

Ahora bien, si realmente no puedes manejar esta situación, es posible que el sexoservicio no sea para ti.