dirigir las sugerencias

28 05 2014

ideas

En muchas ocasiones, las sugerencias que tiene el cliente sobre lo que desea hacer en el servicio pueden no ser totalmente de tu agrado, pero no lo suficientemente extremas como para no ser razonables. Y si consideramos que parte del atractivo del sexoservicio es que pueda hacer lo que con su pareja no podría, el negarnos a demasiadas cosas rompería parte del encanto del servicio. Sin embargo, existen ciertas formas de hacer las cosas algo más flexibles, de modo que puedas tener un cierto control sin tener que desilusionar al cliente.

De entrada, trata de mantener siempre una postura de deseo, de modo que muestres estar tanto o más entusiasmada que él por el encuentro. De ese modo, cuando te sugiera algo, juguetea un poco con la idea, como si te excitara, y háblala con él en detalle. Trata de ir escalando la situación, de modo que la plática vaya de un punto a otro, hasta que llegues a una “idea” que pueda parecer igualmente excitante para él, y que tú puedas manejar mejor. De esa forma, le darás la idea de que llegaron a esa situación por su propia idea, satisfaciéndolo de manera completa, mientras que al mismo tiempo puedes tener un poco más de control sobre tu trabajo.

Pero recuerda que el cliente te busca para cumplir sus fantasías, por lo que este manejo debe ser más la excepción que la regla. Del mismo modo, no lo hagas simplemente para satisfacer tu necesidad de dominio, pues la sexoservidora no está para servirse a sí misma, sino al cliente.





¿Todas las ideas son buenas?

1 08 2012

Uno de los aspectos indudables dentro de cualquier fantasía es que, no importa que tan complicada o improbable sea, nada saldrá nunca mal, y será una experiencia increíble. Sin embargo, la vida real tiende a no seguir esas líneas, por lo que no podemos esperar que las cosas sean tan emocionante. Si bien todo cliente debe de conocer el riesgo de que el llevar algo a la práctica tiene ese riesgo, es también cierto que hay muchas de ellas que, si bien no son peligrosas o muy extremadas, es posible darse cuenta desde un principio de que no funcionan en la vida real.

Uno de los ejemplos más comunes, y que se ha repetido más de una vez, es el cubrir los senos de una chica con chocolate fundido. En el terreno fantástico, éste se endurece, formando una cubierta crujiente, que el hombre puede ir quebrando al momento de presionar con los dedos ligeramente, e irlos comiendo mientras estimula los mismos. En la realidad, la misma tibieza del cuerpo impide que se llegue a endurecer, eso sin contar que el mismo chocolate caliente es más doloroso que agradable para la chica. Y como éste, existen muchos ejemplos, como es el tener sexo entre hojas secas, en una hamaca muy angosta o en una mecedora.

Cuando un cliente te proponga una fantasía, trata de analizarla con calma, tratando de ver todos los pros y los contras. Si consideras que en la vida real puede ser decepcionante, dícelo abiertamente al cliente, pero sin negarte, mientras no sea peligrosa o vaya contra tus principios. Si aún así el quiere seguir, sólo vuélvele a advertir, y entonces procede.

Sólo recuerda que muchas de ellas, si bien no son peligrosas o lastiman, pueden ser algo molestas. El tener sexo en una cama hecha de ramas secas no te matará, pero te hará suficientes laceraciones como para que tardes mucho en olvidarla, y no porque sea buena. En esos caso, estás en tu perfecto derecho de decir que no.

Recuerda que tu trabajo es darle satisfacción a tu cliente, lo cual significa muchas veces decirle abiertamente cuando algo no va a funcionar.





La pornografía como herramienta de trabajo

30 08 2010

Ciertamente, la pornografía tiene una función muy clara en la actualidad, y es el proporcionar una opción para estimular tanto la imaginación como el deseo de las parejas, y que también puede servir para tu trabajo. Sin embargo, aunque puede ser una herramienta excelente, hay que saber cómo utilizarla.

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