Modales en la mesa

2 10 2013

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Cuanto cubres el perfil de cortesana, una de las partes más importantes es hacer que él luzca bien y se sienta a gusto, y para ello debes de saber comportarte. Básicamente, muchos de los elementos de los modales en la mesa son de simple sentido común, pero dependiendo de los círculos en donde tu cliente se mueva, puede ser algo más complicado, así que tienes que prepararte para todo.

Busca un libro básico de buenos modales, que se pueden encontrar en cualquier librería. Evita aquellos editados antes de 1960, pues incluso el célebre manual de Carreño puede ponerte en ridículo usando reglas muy anticuadas. Si tu presupuesto te lo permite, asiste con cierta frecuencia a restaurantes elegantes, sola, y observa de manera discreta a las personas a tu alrededor. Curiosamente, aunque desconozcas muchas reglas, las faltas se tornan evidentes, en especial por la reacción de las demás personas, o si es sólo una persona quien lo hace. Imagínate una cita con un hombre bien parecido, y piensa en lo que él tendría que hacer en la mesa para no volver a verlo en tu vida. Eso es exactamente lo que tú tampoco tendrás que hacer.

En un momento dado, si algún evento es demasiado elevado para lo que acostumbras, no temas decírselo a tu cliente, y pídele consejo. En un momento dado, si tienes duda, no aceptes. Es mejor perder un cliente por tu honestidad, que por algún error imperdonable en una reunión importante. En el segundo caso, no volverá a querer  saber de ti, mientras que en el primero, es posible que te busque para circunstancias en que no se requiera tanto refinamiento.