Modales en la mesa

2 10 2013

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Cuanto cubres el perfil de cortesana, una de las partes más importantes es hacer que él luzca bien y se sienta a gusto, y para ello debes de saber comportarte. Básicamente, muchos de los elementos de los modales en la mesa son de simple sentido común, pero dependiendo de los círculos en donde tu cliente se mueva, puede ser algo más complicado, así que tienes que prepararte para todo.

Busca un libro básico de buenos modales, que se pueden encontrar en cualquier librería. Evita aquellos editados antes de 1960, pues incluso el célebre manual de Carreño puede ponerte en ridículo usando reglas muy anticuadas. Si tu presupuesto te lo permite, asiste con cierta frecuencia a restaurantes elegantes, sola, y observa de manera discreta a las personas a tu alrededor. Curiosamente, aunque desconozcas muchas reglas, las faltas se tornan evidentes, en especial por la reacción de las demás personas, o si es sólo una persona quien lo hace. Imagínate una cita con un hombre bien parecido, y piensa en lo que él tendría que hacer en la mesa para no volver a verlo en tu vida. Eso es exactamente lo que tú tampoco tendrás que hacer.

En un momento dado, si algún evento es demasiado elevado para lo que acostumbras, no temas decírselo a tu cliente, y pídele consejo. En un momento dado, si tienes duda, no aceptes. Es mejor perder un cliente por tu honestidad, que por algún error imperdonable en una reunión importante. En el segundo caso, no volverá a querer  saber de ti, mientras que en el primero, es posible que te busque para circunstancias en que no se requiera tanto refinamiento.





Modales en una recepción

17 10 2012

Como ya hemos visto anteriormente, la labor de la cortesana se lleva a cabo tanto afuera como adentro de la recámara, por lo que su perfil es un poco más exigente que el de otras sexoservidoras. Para poder entonces hacer un buen papel, es necesario que sepas moverte en todos los ambientes, llamando la atención, pero sin ser demasiado evidente. Para ello es importante la soltura, el carisma y, sobre todo, los modales.

En una recepción, la fiesta se realiza usualmente de pie, sirviéndose sólo vino, refrescos y canapés. Es perfectamente válido tomar una copa de vino al llegar, de entre las charolas que seguramente recorren el lugar. Bébelo en tragos muy pequeños y discretos, nunca demasiado largos, ni inclinando la copa demasiado. En cuanto a los canapés, tómalos sólo cuando lleguen junto a ti. Puedes llegar a indicarle a un mesero que se acerque, pero nunca gritando lo levantando la mano, sino de forma discreta.

En cuanto a los canapés, dependiendo del tamaño, puedes tomar hasta tres, dejándolos en una servilleta. Nunca, bajo ningún motivo, tomes más de esa cantidad, y siempre come en pequeñas mordidas, de modo que el masticar te quite poco tiempo. Recuerda que parte importante de esas reuniones es la conversación, y el hablar con la boca llena es un error fatal.

El contacto corporal es válido y deseable, pero muy discreto. Una mano colocada brevemente en el hombro o el pecho, o tomar la cintura ligeramente es esperado y normal. Sin embargo, toques más largos, o en partes más comprometedoras como la cadera, son exageradas, y podrían comprometer al cliente. Sé ligeramente familiar, pero no demasiado.

Siguiendo estas sencilla pautas, te garantizamos que harás un excelente papel, y tu cliente quedará, de seguro, más que satisfecho.





Modales en la mesa

4 02 2011

Si bien básicamente el trabajo de una cortesana es básicamente sexual, lo cierto es que muchas veces es contratada como acompañante o pareja temporal de los clientes, y como tal, debe de estar lista para moverse en todo tipo de ambientes. Entre éstos, quizá uno de los más difíciles son las comidas y las mesas formales, en donde cada movimiento debe de ser muy cuidado, y si consideramos que el cliente está pagando por una profesional para dar un excelente impresión, entenderemos el porque es una situación que exige demasiado. Por ello, destinaremos algunas entradas para ver estas habilidades, pues son realmente básicas para ofrecer un buen servicio.