Niveles socioeconómicos

2 01 2014

rich-peopleEl sexoservicio, como cualquier otra forma de negocio, debe de saber identificar a los niveles de personas a las que piensa llegar, de acuerdo a lo que ofrece, y lo que las personas pueden pagar. Si bien la prostitución se encuentra en todos los estratos sociales, si te interesa se escort, tienes que atacar ciertos grupos bien definidos, que nos lanzaremos a analizar a continuación.

  • Nivel E (Pobreza extrema): Es la gente que difícilmente puede tener los recursos para la mínima supervivencia. Para éstos, el siquiera pensar en sexoservicio es imposible.
  • Nivel D (Pobreza): Es la gente que puede cubrir sólo las necesidades de subsistencia elementales. Es posible que recurran al sexoservicio de muy escaso nivel, pero de forma muy esporádica.
  • Nivel D+ (Media Baja): Pueden cubrir sus necesidades de subsistencia, y algunos pequeños gastos extra. Este nivel puede solicitar sexoservicio con cierta frecuencia, pero no aspira a contratar un nivel escort.
  • Nivel C (Media típica): Cubren las necesidades de subsistencia, más algunos gastos superfluos de manera regular. Este nivel recurre al sexoservicio de menor escala, pudiendo acudir a una escort en momentos muy esporádicos.
  • Nivel C+ (Media Alta): Son los que pueden hacer gastos superfluos con una cierta regularidad, pero sin rebasar un cierto techo. Pueden llegar a tener algunos servicios y productos de gran lujo de forma esporádica. Recurren también a servicios de escorts de forma muy eventual, y sólo en circunstancias inusuales, aunque con más frecuencia que la anterior.
  • Nivel B (Alta): Sólo contratan sexoservicio a nivel escort, con cierta frecuencia. Pueden hacer gastos de subsistencia y superfluos sin problemas, y consumen material de gran lujo de forma regular.
  • Nivel A (Muy Alta): Incluso su consumo de subsistencia se realiza con productos de lujo, y tienen la capacidad de hacer gastos empresariales a nivel personal. En cuanto al sexoservicio, sólo consumen aquel de nivel realmente excepcional.

En base a estos elementos, tu propia capacidad y belleza, y los planes de mercadotecnia que puedas manejar, será al tipo de clientela al que te dirijas. Por ello, debes de ser tremendamente honesta, pues sólo así asegurarás que podrás tener una clientela regular, y en donde realmente obtengas las ganacias que te mereces.

 





Ofreciendo categorias

20 08 2013

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Ya hemos mencionado en ocasiones anteriores, lo importante que es la publicidad para que tus clientes potenciales conozcan de tus diversos perfiles, y lo que puedes ofrecerles. Sin embargo, la publicidad directa puede ser a veces mucho más eficaz, pues además estará dirigida a los gustos específicos.
En el momento en el que tienes un cliente regular, poco a poco te podrás dar cuenta de sus gustos, y podrás irle ofreciendo otros servicios según él prefiera. A veces ni siquiera necesitarás mencionar la categoría, sino sólo quizá ofrecerle un disfraz o cierto tipo de prácticas. En ciertos casos, como la samaritana, puede darse de manera natural, sin tener que ofrecerla.
Al final, lo que buscas es ampliar tu mercado, y eso no implica necesariamente nuevos clientes, sino sacarle más partido a los que tienes.





Probando nuevas categorías

4 04 2013

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Ya hemos mencionado en varias ocasiones como al elegir una categoría, se debe de hacer alguna inversión para poder sacarle todo el partido. Esta no tiene que ser necesariamente dinero, sino que a veces es preparación, estudios, ejercicios o un un cambio de look. Por ello, el lanzarse de lleno a alguna de ellas, para descubrir que no es lo que esperabas, o no tienes la capacidad, puede llegar a ser frustrante. La cuestión es como experimentar cual es la que nos podría servir más sin necesidad de hacerlo al 100 %. Existen algunos pequeños tips, que pueden sernos muy útiles.

Una de las mejores formas, son los clientes frecuentes. Es posible que en alguna ocasión, les ofrezcamos como valor agregado algún servicio menor, quizá algún disfraz improvisado, o simplemente el pretender algo durante el servicio, puede ser útil para experimentar. En otros casos, puede ser algo que no tuvieses planeado, como un cliente que te llegue a contar algún problema, que te permita ver que tienes talento como samaritana. La cuestión es ser flexible, pues de esa forma puedes encontrar nuevas maneras de dar tu servicio.

Por otro lado, si le dices a tu cliente que le estás ofreciendo un servicio extra que, por introducción, no tendrá un costo adicional, estás usando un excelente recurso mercadológico con el que podrás introducir tu nueva categoría una vez que la hayas pulido.





Negociaciones de último minuto

21 02 2013

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Como ya hemos tratado anteriormente, una vez que llegas a dar un servicio, es porque ya hablaste on tu cliente de todas las posibilidades y servicios, y llegaron a un acuerdo sobre lo que quiere, y lo que puedes ofrecer. Pero el problema es que, como sabemos, el sexo es una actividad muy emocional, por lo que es muy común que surgan ideas y deseos de manera espontanea, y muchos clientes desearán hacer algunos cambios de último minuto. Estas negociaciones pueden ser algo sencillo, o un verdadero problema, dependiendo de las circunstancias en que se desarrollen.

En la gran mayoría de los casos, los cambios suelen ser minúsculos, y no es necesario adaptarse demasiado. Si el cuarto tiene una tina amplia, puede pedirte que la acción se desarrolle ahí, lo que no implica ninguna molestia. En esos casos, no vale la pena cambiar la tarifa, pues se puede ver como un simple valor agregado.

En otros casos, pueden ser cambios más importantes, pero cuya negociación es muy fácil de llevar. Si un cliente disfrutó mucho su relación, puede pedirte otra en ese momento, por ejemplo. Ahí, basta con que le indiques la nueva tarifa, y las cosas fluirán sin problema.

El verdadero inconveniente es cuando trata de conseguir cosas que tú en lo personal no haces, o que están fuera de negociación. El proponerte hacerlo sin condón, o pedirte un sexo anal cuando a ti no te gusta, deben de manjarse primero con una negativa amable, pero firme. Sólo si el cliente fuera más insistente, si puedes ser algo más tajante, e incluso, si lo sientes necesario, cancelar el servicio. En ese caso, devuélvele casi la totalidad de su pago – recomendamos el 90 % – aclarándole que te quedas con el pago del transporte y tu tiempo. Sólo si se pusiera muy violento, te recomendamos reembolsarle la totalidad del mismo.

Usualmente, si el cliente aborda la situación de forma abierta y civilizada, puedes tratarla como una negociación preliminar, pero no dejes tampoco que las prisas te hagan aceptar algo de lo que después te arrepientas.





¿Qué tanta información debes de dar?

10 10 2012


Si bien antes ya habíamos hablado de la cuestión de no divulgar información personal, no son esos los únicos datos que puedes llegar a manejar, y en este caso, es para poner más atención en la cuestión mercadotecnia que en la de seguridad, y nos referimos al alcance de tus servicios.

Como ya hemos dicho en multitud de ocasiones, mientras más variada sea tu oferta, mayor será la cantidad de clientes que tengas. Sin embargo, si llegas a ser demasiado versátil, puedes encontrarte de pronto con una lista enorme, que además de ser demasiado cara para poner un anuncio, aburrirá al más entusiasta de tus clientes. La idea es hacer un anuncio atractivo, pero que tampoco se sature.

De entrada, selecciona tres servicios – o características – que creas que realmente te hacen resaltar de las demás. Ya sea que tengas rasgos orientales, o sepas dar masajes… en fin, lo que consideres que nadie más, o muy pocas, pueden ofrecer. Trata de limitarte a éstas, o cinco como máximo, pero sólo en caso de que sean muy inusuales. Si quieres llamar la atención del posible cliente, puedes incluir un “pregunta por todas nuestras opciones”. Eso puede atraer más que cualquier sugerencia que le hagas. Sólo recuerda, no prometas u ofrezcas nada que no puedas satisfacer al 100 %.





Tipos de valor

21 09 2012

Como mencionamos en una entrada anterior, todos los productos o servicios tienen un tipo de valor, dependiendo de lo que estemos proporcionándole al cliente. Muchas veces, eso nos va a servir como un parámetro para poder calcular el precio que debemos cobrar, obviamente, sin caer en el abuso.

Como podemos imaginar, dado que un servicio sexual no puede ser cambiado por otro bien o servicio, el de cambio queda eliminado, lo que nos deja tres posibles: El de uso, el suntuario, y el simbólico. El de uso es quizá el más usual, pues el cliente tiene una necesidad que requiere cubrir, y acude con nosotras. Generalmente, los servicios con valor de uso son directos, lo cual no significa que tengan que ser fríos, sólo más realistas.

El simbólico es más frecuente de lo que nos imaginamos, pues a muchos clientes les proporcionamos un servicio que, si bien llena una cierta necesidad, para ellos llena un valor extra. Cualquier servicio en el que pretendamos ser alguien más, o nos imaginemos estar en otro sitio o momento, cae dentro de esta categoría.

El suntuario es el menos frecuente, pero no imposible, aunque se limita a los servicios de acompañantes. Si tenemos la belleza y presencia suficiente, nuestra misma compañía le da a nuestro cliente un cierto valor de status que no tendría si fuera solo.

Estas son las formas principales, aunque claro, esta escala es muy flexible, y muchas veces dependerá de la situación en específico. Como siempre, tu sentido común será la mejor guía.





Nicho de mercado

15 05 2012

Una de las primeras reglas del comercio, creadas prácticamente desde el principio de los tiempos, sigue teniendo validez, y es una de las cosas más importantes que debes de entender, ya sea que te dediques al sexoservicio o alguna otra actividad. Para triunfar, debes de encontrar una necesidad, y tratar de satisfacerla. En esta época moderna, implica también encontrar las necesidades que nadie más cubre, y encargarse de ellas. Esto es lo que actualmente se denomina nicho de mercado.

A primera vista, pareciera que el nicho de una prostituta está bien definido: Hay hombres que requieren sexo, y la idea es proporcionárselo. Sin embargo, hay que pensar que el sexo es algo muy amplio, y no todos los clientes buscan lo mismo. Por ello, tienes que analizar los gustos de diversas personas, donde hay un grupo grande que busque algo, y que esté dispuesto a pagar por ello, y que tú puedas proporcionarle. En el momento en que encuentres ese elemento, habrás encontrado tu nicho, y de ahí, podrás crecer hasta donde quieras.

A lo largo de este blog, has visto gustos, técnicas y prácticas particulares, muchas de ellas con grupos de clientes que buscan quien se los proporcione. Si estudias con cuidado cada entrada, seguramente encontrarás esa clientela que estás buscando.





¿Puedes trabajar sin un perfil?

8 12 2011

A muchas de las afiliadas que llegan a nosotras por primera vez, les llama la atención que se haga tanto hincapié en las categorías, y obviamente, muchas se preguntan si es indispensable.  En realidad, no es más que nuestra intención de llegar a nuestras afiliadas con las mismas políticas que recomendamos.

Básicamente, los sistemas de perfil es parte de un valor agregado que nosotras ofrecemos a a nuestras afiliadas, de modo que tengan más opciones para ofrecer a sus clientes. Por sí mismo, el oficio de escort es bastante bueno, a tal grado de que muchas mujeres pueden tener un excelente trabajo sin necesidad de variar. Al ofrecerte la posibilidad de aumentar tu posible cartera, aumentamos las opciones para incrementar tus ganancias, al ofrecer servicios que no todas las demas sexoservidoras promocionan.

Pero, si consideras que es demasiado complicado, o simplemente no te sientes cómoda usando un perfil, no te preocupes. No son obligatorios, y puedes perfectamente sobresalir y tener una buena clientela con un servicio básico.





Elemento diferenciador

1 08 2011

Uno de los principales problemas que tiene el sexoservicio, es que no tiene mucho espacio para una oferta diferente: básicamente, todo se limita a ofrecer un contacto sexual. Sin embargo, cualquier persona con una vida íntima activa y variada, sabe que las posibilidades de variar, y de hacer tu servicio más atractivo, son prácticamente infinitas.

Uno de los primeros elementos a considerar, es que la sexoservidora tiene ya un cierto estereotipo, que es el que el cliente está acostumbrado a encontrar, si cambias éste, y le ofreces algo diferente – sofisticación, apariencia rebelde, natural – inmediatamente se sentirá atraido. Por otro lado, el uso de promociones interesantes, precios atractivos u otras tácticas mercadológicas pueden ser lo que te gane a un cliente.

Por otro lado, el uso de valores agregados puede ser muy atractivo, y no requiere ser muy complicado. A veces algo tan sencillo como ofrecerle una bebida al cliente – de preferencia en lata cerrada, para darle toda la confianza – puede ser toda la diferencia que se requiere.

Claro, de nada sirve el tener un elemento diferenciador en tu servicio, si éste no es de calidad y con una buena atención. En realidad, todo debe de usarse en conjunto, pues de eso dependerá tu éxito como empresaria.





Calidad, servicio y precio

2 05 2011

Como ya tuvimos ocasión de mencionar en una ocasión anterior, cuando una persona busca algún bien, ya sea producto o serrvicio, hay tres cosas que siempre tomará en consideración, que son el precio, la calidad y el servicio. En general, del equilibrio que le des a estos tres, será no sólo el éxito que tengas, sino el tipo de clientes que puedes esperar.

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