Para elegir una categoría

27 05 2014

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En ciertos momentos, la gran cantidad de categorías que puedes manejar para ser sexoservidora lucen todas muy atractivas, y con posibilidad de brindarte una interesante fuente de ingresos. Sin embargo, es un hecho que no todas pueden ser cubiertas por una sola persona. Por ello, te ofrecemos algunos puntos que debes de considerar antes de lanzarte a alguna de ellas.

  • Apariencia personal: Una femme fatale debe de lucir madura, y la lolita necesita verse aniñada. Si bien la apariencia física pesa, no tiene que ser un freno muy grande. Es posible ser un excelente otaku gal sin parecer oriental, y muchas mujeres de baja estatura pueden ser excelentes dominatrix con la actitud adecuada.
  • Talento: Las buenas role players necesitan tener facilidad para la actuación, y una stripper sin cierta gracia para bailar no será un grn éxito. Pero de la misma manera, muchos talentos pueden aprenderse, si tienes la suficiente voluntad.
  • Gustos: Una mujer que sienta que es indignante ser humillada, no debe de ser una sumisa. Pero no es necesario ir tan lejos. Si consideras que los modales de la alta sociedad son presuntuosos y clasistas, no es muy recomendable que busques ser una cortesana.

Ten en mente que la categoría es algo que usarás por mucho tiempo, así que trata de pensarla muy bien. Sin importar que tan bien pagado sea algo, si realmente no lo disfrutas, no llegarás muy lejos en la profesión.

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Hacerse amiga de los clientes

26 05 2014

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En todas las profesiones, el mismo trato entre el cliente y el prestador de servicios puede llegar a generar buenas relaciones de amistad, y más cuando se trata de algo tan cercano como lo puede ser el sexo. Sin enbargo, debido a todas las situaciones que implica este oficio, no es algo realmente muy recomendable.

No estamos diciendo que no sea posible establecer una buena relación, pero lo más recomendable es mantenerla siempre sólo entre los dos. El invitarlo a convivir con tu círculo, o entrar al de él, es algo muy arriesgado, y más en el primer caso. Si es alguien muy sociable, puede acabar haciendo buenas relaciones con la gente cercana a ti, y es en ese momento un punto de fuga potencial, que siempre estará ahi. Por otro lado, en el momento en que pienses retirarte del oficio, quedará como un cabo suelto que no podrás dejar atrás.

El integrarte tú a su círculo es mucho menos peligroso, pues en caso de que la información se fugue, bastará con que rompas el vínculo, y serás tan desconocida como antes. El único inconveniente menor, es que dejarás pasar la oportunidad de publicidad de boca a boca. Es más difícil que le hable a sus amigos de tu servicio si ya te dejaste ver.

Por otro lado, recuerda que si no conoces bien al individuo, las invitaciones siempre son un riesgo. Nunca sabes si a la “fiesta” de muchos invitados sólo acudirá él y un grupo de amigos con muy malas intenciones. En ese caso,  la prudencia es vital.





Recomendaciones de otros clientes

16 05 2014

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Como ya hemos mencionado anteriormente, una de las mejores formas de publicidad es la de boca a boca, pero del mismo modo, es una estrategia perfecta para que una persona trate de averiguar más de nosotras. Eso no significa que, por esa desconfianza, rechaces a cualquier persona que se acerque a ti bajo esas circunstancias, sólo que seas cuidadosa.

Cuando te llame por primera vez y te diga que eres recomendado, pregúntale el nombre de su amigo, pero no lo hagas en forma agresiva, sino con cierta curiosidad, y sé afable. Si de alguna manera sale con evasivas, no lo rechaces, pero aumenta los cuidados, en especial no aceptando verlo en su casa. Del mismo modo, incluso si te da el nombre del cliente que lo recomendó, llámale para agradecerle. Eso no sólo es una excelente táctica de relaciones públicas, sino que te permitirá descubrir si hay algo falso en el individuo.

Una estrategia con la que matas dos pájaros de un solo tiro, es decirle a tus clientes que si te recomiendan con alguien, y ese menciona sus nombres al llamar, les harás un descuento en su próximo servicio. Por un lado, los impulsas a hacerte publicidad, y de ese modo podrás localizar personas sospechosas. Busca el equilibrio, de modo que puedas sacarle provecho a las circunstancias, y al mismo tiempo tomar precauciones.





Masturbación como espectáculo

12 05 2014

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Entre varias de las cosas que disfruta ver un hombre para excitarse, es una mujer que se masturba. Esta actividad tiene sin duda un gran atractivo para el varón, y cualquier sexoservidora debe saber como sacarle partido.

De entrada, el tocarte es un estímulo importante para tu cliente, pues crea la impresión que que compartes su deseo. Cada vez que por cualquier motivo él deje de tocarte, ya sea para ponerse el condón, quitarse alguna prenda o algo similar, tócate la entrepierna mientras lo miras. Esto puede ser en cualquier momento, incluso mientras estás vestida. Verás cómo eso será más que suficiente como para estimularlo bastante.

Otra opción muy lucrativa es que, por un costo extra, ofezcas el espectáculo completo. Más de un hombre pagará con gusto, mientras el precio no sea demasiado alto, para ver a una mujer estimulándose hasta el orgasmo. Incluso puedes ofrecerlo como un valor agregado para ciertos servicios que realmente valgan la pena, o hacer algún tipo de paquete. De hecho, te sorprenderás de ver cuantos hombres pagan sólo por ver una mujer masturbarse mientras ellos observan, y hacen otro tanto.

Recuerda, todo lo que sirva para mejorar tu servicio debe de ser tomado en cuenta, así que no lo dejes pasar.





Los riesgos de la trata de personas

6 05 2014

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Si bien podría parecer que aquellas personas que trabajan en el sexoservicio son las que más riesgo corren de ser reclutadas por agencias de trata, lo cual no es tan cierto como parecería. Curiosamente, suelen buscar a mujeres que están en busca de otro tipo de labores. Si bien lo más usual es que jueguen con las ilusiones de muchachas jóvenes, ofreciéndoles trabajos de actrices, edecanes o modelos, pues de esa forma aseguran encontrar mujeres bellas. Sin embargo, pueden reclutar personas con los disfraces más diversos, incluso haciéndose pasar por agencias de servicio doméstico.

Aunque existen muchas de ellas en las grandes ciudades del país, en realidad la labor más delicada la realizan en pequeños poblados de provincia, en donde engañan a diversas mujeres, y les prometen los trabajos antes mencionados. La parte que se encuentra en la ciudad es quien las pone a trabajar en sexoservicio contra su voluntad, en condiciones infrahumanas. Sin embargo, eso no significa que viviendo en una urbe estés a salvo. Usualmente, quienes establecen el reclutamiento en estos niveles son las más grandes, que ya se mueven a nivel internacional.

Aunque cada una de ellas es diferente, y emplean una gran variedad de métodos, suelen tener algunos puntos en común, que nos servirán para no bajar la guardia, y que veremos en una entrada posterior.





Lugares aislados

5 05 2014

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El atender a domicilio es siempre algo más riesgoso que los servicios en hoteles, pero siempre existen formas de mantener un cierto nivel de control, siempre y cuando sepamos que lugares evitar, y en general, las casas demasiado aisladas son unos de ellos.

En general, evita las direcciones que están en carreteras, zonas que sepas que están escásamente pobladas o en zonas naturales. En tales casos, no estás obligada a dar explicaciones, sino simplemente menciona que, por seguridad, no das servicio en esas circunstancias. Evita incluso zonas residenciales de alto nivel, pues el riesgo es tan presente en éstos estratos que en cualquier otro.

Un lugar aislado no tiene que ser necesariamente uno con poca gente: Existen barrios populares densamente poblados que, por su situación socio-económica, no cuentan con muchas formas de acceder a ellos. De entrada, desconfía de alguien que contrate sexoservicio de cierto nivel en barrios así, pues es una señal casi segura de trata de personas.

Cualquiera que tenga un cierto tiempo viviendo en una ciudad, sabrá qué zonas son mejor evitar, pues aunque puedes perder varios clientes, tu seguridad estará siempre primero.





Sensación de pertenencia

30 04 2014

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Uno de los elementos que definen realmente a la prostitución, es el sexo sin compromiso: Fuera de la cuestión monetaria, no existe ningún lazo entre el cliente y la trabajadora, por lo que no debe de haber culpas o celos de ningún tipo, o cuando menos no debería de haberlos. Sin embargo, en algunos casos es posible perder la distancia, y caer en situaciones emocionalmente molestas, que debemos de aprender a manejar.

En algunos caso, es posible que tengamos un cliente regular, y por el que no sintamos realmente ningún lazo emocional más que el amistoso. Pero si nos enteramos que visitó a otra prostituta, es muy posible que sintamos algo parecido a los celos. La gran mayoría suele asimilar el sentimiento, dándose cuenta que, mientras esté pagando por ello, está en todo su derecho, y que no podemos reclamar. Sin embargo, se da el caso de algunas que reclaman con una vehemencia que opacaría a muchas esposas.

Ciertamente, el sexo es una actividad que promueve la cercanía, y una convivencia con algo tan cercano, generalmente crea una sensación de vínculo. Sin embargo, recordemos que se trata de una relación laboral, y que el reclamar sería como si el dueño de un restaurante le increpara a un cliente ir a otro establecimiento. Recuerda que, a final de cuentas, tu profesión te lleva a tener sexo con varios hombres, y que si esta misma situación no te permite darle al cliente esa exclusividad, no puedes tampoco exigirla.

Ahora bien, si realmente no puedes manejar esta situación, es posible que el sexoservicio no sea para ti.