dirigir las sugerencias

28 05 2014

ideas

En muchas ocasiones, las sugerencias que tiene el cliente sobre lo que desea hacer en el servicio pueden no ser totalmente de tu agrado, pero no lo suficientemente extremas como para no ser razonables. Y si consideramos que parte del atractivo del sexoservicio es que pueda hacer lo que con su pareja no podría, el negarnos a demasiadas cosas rompería parte del encanto del servicio. Sin embargo, existen ciertas formas de hacer las cosas algo más flexibles, de modo que puedas tener un cierto control sin tener que desilusionar al cliente.

De entrada, trata de mantener siempre una postura de deseo, de modo que muestres estar tanto o más entusiasmada que él por el encuentro. De ese modo, cuando te sugiera algo, juguetea un poco con la idea, como si te excitara, y háblala con él en detalle. Trata de ir escalando la situación, de modo que la plática vaya de un punto a otro, hasta que llegues a una “idea” que pueda parecer igualmente excitante para él, y que tú puedas manejar mejor. De esa forma, le darás la idea de que llegaron a esa situación por su propia idea, satisfaciéndolo de manera completa, mientras que al mismo tiempo puedes tener un poco más de control sobre tu trabajo.

Pero recuerda que el cliente te busca para cumplir sus fantasías, por lo que este manejo debe ser más la excepción que la regla. Del mismo modo, no lo hagas simplemente para satisfacer tu necesidad de dominio, pues la sexoservidora no está para servirse a sí misma, sino al cliente.